tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siento que el fuego me invade mientras imagino el vacío entre la gente.
Resignifico la magia de las sombras acumulándose a la orilla de mis nadas.
Ha sentado precedente ante el tumulto de ideas de arrogantes detractores, denunciándonos con opiniones flemáticas. Siento a través de este emparedado transparente que me infunde el estandarte negro del nihilismo, rebobinando hasta exorbitantes simulacros de trasuntos de infelicidad extrema.
Ningún hábito adocenado del vulgo acusador podrá objetar, la insensatez de la obnubilación de los desmanes colaterales.
Aunque intento dormir despierto con la terrible sospecha de no volver a revivir a mis monstruos antediluvianos. Estoy seguro que sobre la mermelosidad de la realidad mecano pensante, intentarán escaparse las soledades y figuras surrealistas que se presentan en el campo de mi mente.
Resignifico la magia de las sombras acumulándose a la orilla de mis nadas.
Ha sentado precedente ante el tumulto de ideas de arrogantes detractores, denunciándonos con opiniones flemáticas. Siento a través de este emparedado transparente que me infunde el estandarte negro del nihilismo, rebobinando hasta exorbitantes simulacros de trasuntos de infelicidad extrema.
Ningún hábito adocenado del vulgo acusador podrá objetar, la insensatez de la obnubilación de los desmanes colaterales.
Aunque intento dormir despierto con la terrible sospecha de no volver a revivir a mis monstruos antediluvianos. Estoy seguro que sobre la mermelosidad de la realidad mecano pensante, intentarán escaparse las soledades y figuras surrealistas que se presentan en el campo de mi mente.