Si el sueño resulta, al cabo
un plazo de la muerte,
que el incendio del horizonte
en la tarde, las voces de pájaros
inquietos, o la resignación del viento
anunciador de la noche, te llegen
en la piedad de unos brazos.
El día se acaba, pero al fin
fuiste dueño de su duración
y los dones que la luz traía.
Haz pues recuento
en ésta hora, y alégrate
del amor y la pena, de la pasión
y las lágrimas que viviste
pues bien ganado es tu descanso
y tu sueño es el sueño
de los héroes.
un plazo de la muerte,
que el incendio del horizonte
en la tarde, las voces de pájaros
inquietos, o la resignación del viento
anunciador de la noche, te llegen
en la piedad de unos brazos.
El día se acaba, pero al fin
fuiste dueño de su duración
y los dones que la luz traía.
Haz pues recuento
en ésta hora, y alégrate
del amor y la pena, de la pasión
y las lágrimas que viviste
pues bien ganado es tu descanso
y tu sueño es el sueño
de los héroes.