Amartemisa
Poetisa
Me refugio entre el veneno de una ausencia,
acabas de marcharte y aún huele a confesiones
Mis latidos son traidores, debo marcharme también,
allí donde alguien pueda tocar mi pecho entre otras cosas
distintas de los versos.
Hace un momento estabas a mi lado,
me gusta encauzar nuestros miedos con algunos sueños,
con escuchas y poemas, con trocitos de pensamiento,
con música, pero, ¿sabes? me cuesta tanto tu sufrimiento
que me bebería gota a gota tu lamento
y después lo envolvería entre jazmines
y entre besos.
Olvida todo esto, ahora sí debo marcharme,
duerme mi niño, duerme en mis brazos
de suspiros oceánicos
y mañana cuando despiertes,
recuerda la amnesia de este poema.
acabas de marcharte y aún huele a confesiones
Mis latidos son traidores, debo marcharme también,
allí donde alguien pueda tocar mi pecho entre otras cosas
distintas de los versos.
Hace un momento estabas a mi lado,
me gusta encauzar nuestros miedos con algunos sueños,
con escuchas y poemas, con trocitos de pensamiento,
con música, pero, ¿sabes? me cuesta tanto tu sufrimiento
que me bebería gota a gota tu lamento
y después lo envolvería entre jazmines
y entre besos.
Olvida todo esto, ahora sí debo marcharme,
duerme mi niño, duerme en mis brazos
de suspiros oceánicos
y mañana cuando despiertes,
recuerda la amnesia de este poema.