cayendo como las hojas
Poeta recién llegado
La antesala de la nación se halla turbada,
por la llamada del pueblo a decidir,
y decir al mundo, en unánime compañía
cual ha de ser su caminar
luciendo su soberano parecer
ondeando orgullosa la bandera
que el mundo ha de respetar.
La patria no goza ya , del vigor de años pasado,
la carcoma, nos resquebraja sañudamente,
dejando en carne viva nuestras entrañas,
con un pudoroso dolor que nos consume.
El ascua de la vida, ya no chispea
juvenil, chistosa , alegre y desenfadada
como una concubina en el lecho marital.
Los hijos de nuestra nación se ven devorados
ante las puerta del infierno con dolores
de tinieblas y ensueños de su porvenir.
Mundos vibrantes nos aturden y nos alientan
nos confunden y nos ciegan
nos unen y nos hunden
nos separan y nos comparan
nos maltratan y nos enferman
¡conseguirán erradicarnos!
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