Yolanda Roman
Poeta recién llegado
Tengo un manto de lágrimas
que se disponen a arroparme
¿Por qué desean ser pesadilla en mis ojos?
Desvelo abucheado,
con coraza agotada para poder no resistirse,
nula de fuerzas y sabor cansado
en el espesor de mis labios...
Patria que se anhela cuando estás
en tierra ajena y que hace fragmentos
disueltos la ilusión,
cuando perjudica el intento de saberse
inspiración del yo,
no intercambia el futuro ni la ofrece
al mejor postor.
¿Quién pensó que para reír hay que llorar?
¿Cuándo la conversación se volvió silencio?
¡Maldita hora que restriegas mis ansias hasta mendigar!
Te culpo por tenerme prisionera...
No me dejas ser noche primaria
porque solo sostengo el hambre,
¡Sí! tengo hambre de tener llena mi alma
de su presencia,
que introduzca su calor por mi costado,
que pueda yo, absorber su aliento hasta
triturar sus huesos...
dejar que mi cabello almacene sus caricias
¡Ay cielo que me oyes!,
acerca tus dedos y seca mi rostro,
es en mi pecho gemido un nombre,
mastico olvidos con el marfil.
He allí mi balada, ¡Virgen, noche de azucenas!
canto lunar que me mira despacio
y cobarde se esconde,
sé que no debo expresar mis fronteras,
pero necesito lijar mis sentidos,
antes que no pueda.
Yolanda Román
Derechos Reservados©2005