Luis Felipe Ortiz
Poeta recién llegado
Antes que tu cuerpo quiero tu alma,
quedar esculpido en tus rincones para siempre
y pertenecerte,
hacer parte intrínseca de tu eternidad.
Cuando seamos sólo espíritu vagaremos por todas partes,
jugaremos impalpables y sin aprehensiones
Porque no hará falta entender nada,
porque nada habrá que entender
cuando no haya cuerpos que nos restrinja.
Antes que tu cuerpo quiero tu alma,
tu alma traslúcida y cadenciosa
ahora encerrada,
como la mía,
entre huesos y susceptibilidades.
no tendré que decirte más nada
porque no habrá nada más que decir
entre dos almas pertenecidas.
No tendré que pedirte misericordia
porque no habrá forma de deshonrarte
siendo uno solo con tu esencia.
Antes que tu cuerpo quiero tu alma,
sentirte en mi
como se siente Dios en todas partes,
sin el miedo de irme o que te vayas
y quedarme sin saber qué hacer
con el resto de mis existencia.
quedar esculpido en tus rincones para siempre
y pertenecerte,
hacer parte intrínseca de tu eternidad.
Cuando seamos sólo espíritu vagaremos por todas partes,
jugaremos impalpables y sin aprehensiones
Porque no hará falta entender nada,
porque nada habrá que entender
cuando no haya cuerpos que nos restrinja.
Antes que tu cuerpo quiero tu alma,
tu alma traslúcida y cadenciosa
ahora encerrada,
como la mía,
entre huesos y susceptibilidades.
no tendré que decirte más nada
porque no habrá nada más que decir
entre dos almas pertenecidas.
No tendré que pedirte misericordia
porque no habrá forma de deshonrarte
siendo uno solo con tu esencia.
Antes que tu cuerpo quiero tu alma,
sentirte en mi
como se siente Dios en todas partes,
sin el miedo de irme o que te vayas
y quedarme sin saber qué hacer
con el resto de mis existencia.
Última edición: