Alejandra Sanabria
Poeta recién llegado
ANTIDEPRESIVO
Te despiertas,
enciendes la luz tenue
de la lámpara
y miras tras tus grandes pupilas
un día oscuro y triste.
Te sientes mal.
Abres un gabinete, tomas un vaso
con agua y te llevas a la boca
tu primera dósis de Prozac,
del día que apenas empieza.
El sol sale en el horizonte,
¿Oyes acaso unos pajaros cantar?
El día se ha vuelto radiante.
Te miras en el espejo del baño
y crees que todo es normal.
Mas hoy como ayer te sigues
engañando en la jaula mental
que has venido creando.
Tu depresión mi amigo;
yo sé, no es imaginaria;
es una cárcel muy real
que has venido construyendo
tras años de ver sólo defectos en el espejo.
Tras años de rechazar elogios
y de sólo críticas y autocríticas
a tu mente atar.
Hoy eres adicto a algo,
y no es al Prozac que me refiero
sino a esa autodestrucción.
Me lo has dicho cientos de veces
"Dentro de un rato estaré deprimido".
No te preocupes más amigo
hoy; esta mañana; era tanta tu depresión
que tomaste una sobredosis
cerraste tus ojos, ya todo acabó.
Te despiertas,
enciendes la luz tenue
de la lámpara
y miras tras tus grandes pupilas
un día oscuro y triste.
Te sientes mal.
Abres un gabinete, tomas un vaso
con agua y te llevas a la boca
tu primera dósis de Prozac,
del día que apenas empieza.
El sol sale en el horizonte,
¿Oyes acaso unos pajaros cantar?
El día se ha vuelto radiante.
Te miras en el espejo del baño
y crees que todo es normal.
Mas hoy como ayer te sigues
engañando en la jaula mental
que has venido creando.
Tu depresión mi amigo;
yo sé, no es imaginaria;
es una cárcel muy real
que has venido construyendo
tras años de ver sólo defectos en el espejo.
Tras años de rechazar elogios
y de sólo críticas y autocríticas
a tu mente atar.
Hoy eres adicto a algo,
y no es al Prozac que me refiero
sino a esa autodestrucción.
Me lo has dicho cientos de veces
"Dentro de un rato estaré deprimido".
No te preocupes más amigo
hoy; esta mañana; era tanta tu depresión
que tomaste una sobredosis
cerraste tus ojos, ya todo acabó.