Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
El caballero
de la armadura rota
sangra su gloria
en tierras ciegas.
Una dama pálida
duerme su tibieza
en camas ajenas,
sobre monedas doradas.
El caballero yace
contando estrellas
mientras ignora la danza
negra de los cuervos.
Una dama pálida
enhebra sus trenzas
sin pensar en nada
ni recordar a nadie.
Una espada rota
enmohece de añoranza.
Una rubí relumbra
en el pecho frio
de una alegre dama.
de la armadura rota
sangra su gloria
en tierras ciegas.
Una dama pálida
duerme su tibieza
en camas ajenas,
sobre monedas doradas.
El caballero yace
contando estrellas
mientras ignora la danza
negra de los cuervos.
Una dama pálida
enhebra sus trenzas
sin pensar en nada
ni recordar a nadie.
Una espada rota
enmohece de añoranza.
Una rubí relumbra
en el pecho frio
de una alegre dama.