Antiversos de la autoconciencia
Deseo saber
en qué consiste
la sencillez desnuda
del verbo
cuando se tienen
mil segundos de síncopa
bordeando
tus temáticas
Puede que descubra
aires rupestres
durmiendo
en las punas impúdicas
de algún continente
exiliado
O que te encuentre
-si te encuentro-
dormitando
al calor de tus soles
sin universo
fijo
Como quiera
que te halles,
una gota de lujuriosa
pena
recorre las millas
mientras goteo
un verso
Veo revoluciones
y el sentido
de las puertas
cambia
la inversión
de la pobreza dialéctica
de mi espina crisálida
Ahora eres cruz
erosionada
de un cargo
de conciencia
que no llegó
a difuminar el día
Por eso pregunto
por la sencillez
del verbo,
porque
sin pesar
y
a pesar de
pude volver
a mi telar
de nuevo
a enredar las lianas
con el viento
que se cansa en la avenida
Yo,
sí,
no me canso,
no soy viento,
soy,
quizá,
solo eso,
un pobre yo cartesiano
Deseo saber
en qué consiste
la sencillez desnuda
del verbo
cuando se tienen
mil segundos de síncopa
bordeando
tus temáticas
Puede que descubra
aires rupestres
durmiendo
en las punas impúdicas
de algún continente
exiliado
O que te encuentre
-si te encuentro-
dormitando
al calor de tus soles
sin universo
fijo
Como quiera
que te halles,
una gota de lujuriosa
pena
recorre las millas
mientras goteo
un verso
Veo revoluciones
y el sentido
de las puertas
cambia
la inversión
de la pobreza dialéctica
de mi espina crisálida
Ahora eres cruz
erosionada
de un cargo
de conciencia
que no llegó
a difuminar el día
Por eso pregunto
por la sencillez
del verbo,
porque
sin pesar
y
a pesar de
pude volver
a mi telar
de nuevo
a enredar las lianas
con el viento
que se cansa en la avenida
Yo,
sí,
no me canso,
no soy viento,
soy,
quizá,
solo eso,
un pobre yo cartesiano