• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Antología de un amor que no muere.

Jose Andrea Kastronovo

Poeta que considera el portal su segunda casa
Tarde, como tantas cosas en mi vida,
como tantas difuntas oportunidades,
algo me decía que tenía que tomarte,
pero eras un tren con destino a Marte.

Y aunque tenía medio de sentir,
sentí intensamente por ti, amé para ti,
me dejé llevar y te llevé conmigo,
me dejé amar y te amé profundamente
no pensé en consecuencias ni en castigos.

Y aprendí la forma de hacerte el amor,
a entregarme entero y convertirme en pasión,
me volví tu admirador y poeta,
te entregué algo más que el corazón.

Mandé a esperar a la impaciencia,
por ti aprendí a desaprender,
te entregué mi alma y mi esencia,
pero según tu, yo no te supe querer.

Y las lágrimas inundaron mis ojos,
por saber lo que pensabas de mí,
yo por querer reparar tu corazón roto,
con sus esquirlas mis manos limpias herí.

Y me volví aliado de la necedad
le declaré la guerra a tu distancia,
pero me dejé embriagar de soledad
el día que entendí que tú no me amabas.

Viví el viacrucis de amarte alejado
y morí mil veces ahogado en tu olvido,
mi corazón de ti perdidamente enamorado,
vivió en las llamas de un infierno sin sentido.

Y mis manos gravemente heridas,
se soltaron sin querer de tu mano,
en tu amor perdí seis de siete vidas,
me dejaste un corazón herido,
herido de muerte pero aún de ti enamorado.
 
Última edición:
Tarde, como tantas cosas en mi vida,
como tantas difuntas oportunidades,
algo me decía que tenía que tomarte,
pero eras un tren con destino a Marte.

Y aunque tenía medio de sentir,
sentí intensamente por ti, amé para ti,
me dejé llevar y te llevé conmigo,
me dejé amar y te amé profundamente
no pensé en consecuencias ni en castigos.

Y aprendí la forma de hacerte el amor,
a entregarme entero y convertirme en pasión,
me volví tu admirador y poeta,
te entregué algo más que el corazón.

Mandé a esperar a la impaciencia,
por ti aprendí a desaprender,
te entregué mi alma y mi esencia,
pero según tu, yo no te supe querer.

Y las lágrimas inundaron mis ojos,
por saber lo que pensabas de mí,
yo por querer reparar tu corazón roto,
con sus esquirlas mis manos limpias herí.

Y me volví aliado de la necedad
le declaré la guerra a tu distancia,
pero me dejé embriagar de soledad
el día que entendí que tú no me amabas.

Viví el viacrucis de amarte alejado
y morí mil veces ahogado en tu olvido,
mi corazón de ti perdidamente enamorado,
vivió en las llamas de un infierno sin sentido.

Y mis manos gravemente heridas,
se soltaron sin querer de tu mano,
en tu amor perdí seis de siete vidas,
me dejaste un corazón herido,
herido de muerte pero aún de ti enamorado.
el proceso es desalentador pero es así, te doy la razón, abrazos
 
No todos los latidos son iguales, ojalá nos correspondieran, o correspondiésemos por igual, pero así es el amor, hay que gozarlo, y sufrirlo.
Será por lógica que siempre debe de ser así...en fin amiguito, siempre habrán miles de preguntas.:oops:
 
Ay, amigo, como duele leer tus versos, pero sabes? cuando amamos no pensamos en que tendríamos algunas consecuencias negativas y dolorosas a raíz de ese enamoramiento, pero las malas experiencias nos van llenando de dolorosas cicatrices, y que difícil es sobreponerse a esa gran desilusión, tómalo con calma y deja que el tiempo vaya haciendo su trabajo, hasta llegar un día en que sin darte cuenta, sentirás que ese sufrimiento ha desaparecido... Te dejo mi abrazo y mi compañía, estimado José!!!
 
Tarde, como tantas cosas en mi vida,
como tantas difuntas oportunidades,
algo me decía que tenía que tomarte,
pero eras un tren con destino a Marte.

Y aunque tenía medio de sentir,
sentí intensamente por ti, amé para ti,
me dejé llevar y te llevé conmigo,
me dejé amar y te amé profundamente
no pensé en consecuencias ni en castigos.

Y aprendí la forma de hacerte el amor,
a entregarme entero y convertirme en pasión,
me volví tu admirador y poeta,
te entregué algo más que el corazón.

Mandé a esperar a la impaciencia,
por ti aprendí a desaprender,
te entregué mi alma y mi esencia,
pero según tu, yo no te supe querer.

Y las lágrimas inundaron mis ojos,
por saber lo que pensabas de mí,
yo por querer reparar tu corazón roto,
con sus esquirlas mis manos limpias herí.

Y me volví aliado de la necedad
le declaré la guerra a tu distancia,
pero me dejé embriagar de soledad
el día que entendí que tú no me amabas.

Viví el viacrucis de amarte alejado
y morí mil veces ahogado en tu olvido,
mi corazón de ti perdidamente enamorado,
vivió en las llamas de un infierno sin sentido.

Y mis manos gravemente heridas,
se soltaron sin querer de tu mano,
en tu amor perdí seis de siete vidas,
me dejaste un corazón herido,
herido de muerte pero aún de ti enamorado.
Ayyy José Andrea, cuando amas, amas de verdad, con todas tus fuerzas, te entregas entero y luego casi entero destrozado quedas, con heridas que solo cicatrizarán el día que dejes de respirar, pero en el corazón no se puede mandar... Me ha encantado leerte querido amigo, tus letras están vivas y llegan al corazón con solo leerlas. Besazos con cariño y admiración.
 
Jose...
Una antología de dolor que se niega a olvidar, que presume su desventura a ritmo de versos rotundos enamorados. Que bien se leen estas historias cuando se escriben así sin mas decencias que haberlas vivido. Un fuerte abrazo amigo Poeta.
 
Ay, amigo, como duele leer tus versos, pero sabes? cuando amamos no pensamos en que tendríamos algunas consecuencias negativas y dolorosas a raíz de ese enamoramiento, pero las malas experiencias nos van llenando de dolorosas cicatrices, y que difícil es sobreponerse a esa gran desilusión, tómalo con calma y deja que el tiempo vaya haciendo su trabajo, hasta llegar un día en que sin darte cuenta, sentirás que ese sufrimiento ha desaparecido... Te dejo mi abrazo y mi compañía, estimado José!!!


Hola amiga Mar..sinceramente es así, uno acumula malas experiencias en el amor y en la vida en general... y ciertamente, respecto al corazón, cuando éste se enamroa, vuelve a todo el ser un tanto irracional...y esto pasa cuando te enamoras...no calculas que posiblemente después termines recogiendo pedazo a pedazo a ese mismo corazón.

Sin embargo, creo que como dicen por ahí "la vida te da con un ladrilo en la cabeza"...pero al final de cuentas, creo que debemso confiar en el corazón... éstos episodios, aunque suelen ser dolorosos, quizá sean necesariosp ara aprender algo, y pra al final ser mejores seres...

Mira, respecto a mi, quizá necesitaba que aquel ser me rompiera el alma para ovvler a escribir... yo creoque si ella no hubiera pasadao pro mi vida, no habría escrito de nuevo jamás...

La medicina me supo horrible, pero quizá yo la necesitaba...

En fin, a pesar de ello, sigo confiando enel corazón yen todo lo que me guía por este mundo bizarro...


Un abrazo mi querida Mar...
 
Ayyy José Andrea, cuando amas, amas de verdad, con todas tus fuerzas, te entregas entero y luego casi entero destrozado quedas, con heridas que solo cicatrizarán el día que dejes de respirar, pero en el corazón no se puede mandar... Me ha encantado leerte querido amigo, tus letras están vivas y llegan al corazón con solo leerlas. Besazos con cariño y admiración.


Hola Lomita...efetivamente, tienes muchísima razón, cuando de verdad entregas el corazpon, la única y posible manera de sacarlo del corazón de otros ser es en pedacitos...

Y quizá siga doliendo siempre... pero, como decía, quizá esa experiencia era necesaria tenerla en mi vida para ser mejor persona... como decía ,gracias a ese amor, volví a escribir... quizá era necesario aquel ladrillazo...

Gracias amiga mía por acompañarme.

Un abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba