ADRIAN ARANDA
Poeta recién llegado
Te voy a empeñar mi aura silenciosa,
si suenan las golondrinas
mis andanzas podrán contarte.
En penumbras, la odisea
en la que embarqué quizá me lleve sin regreso,
y distante me invada la nostalgia.
Pero no hay regreso sin tesoro:
la codiciosa antología del mudo perpetuo
se tiñe en letras tangibles y errantes.
Silbo bajo por los puertos fríos,
la niebla arrastra en secreto tu silueta.
Marino olvidado, vuelves a intentar
ganarte de nuevo el halo perdido.
Quién sabe si la suerte te haga ganar
y el destino, al fin, lo puedas cambiar.
si suenan las golondrinas
mis andanzas podrán contarte.
En penumbras, la odisea
en la que embarqué quizá me lleve sin regreso,
y distante me invada la nostalgia.
Pero no hay regreso sin tesoro:
la codiciosa antología del mudo perpetuo
se tiñe en letras tangibles y errantes.
Silbo bajo por los puertos fríos,
la niebla arrastra en secreto tu silueta.
Marino olvidado, vuelves a intentar
ganarte de nuevo el halo perdido.
Quién sabe si la suerte te haga ganar
y el destino, al fin, lo puedas cambiar.