Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Antón Pirulero
Yo, que siempre fui mimo
de la dama y del domo,
de la niña experimento
y del homo la dulzor,
ahora soy pepino
de mala reputación,
porque lo dijo una alemana
que va sobrada de pepón.
El pepino pepe,
el pepino papa;
del pepino bebe
que el pepino engancha,
que un pepino tiene
las pepitas fama,
y si un pepino muere
se nos muere España.
Que el pepino es
lo que todos quieren,
pero que se callan
Un pepino inglés
nunca da la talla.
Por la oreja, pañuelos españoles,
los pepinos esos,
son todo una caña.
Pepinos de las tierras españolas,
uníos con las americanas,
saldrán pepinos altivos,
envidia de las alemanas,
que quieren los campos cultivos
de otras naciones baratas.
Tu precio es el oro pepín,
que adorna el gazpacho andaluz,
y quieren cobrar por serrín,
y esconden la cara avestruz,
diciendo que ese calcetín
nos huele de mala salud.
Pepito pepino
tan sano no vi,
y sigue en sus trece la chica,
ministra alemaní,
diciendo que no rectifica,
que no es buen pirulí,
pues ella necesita un buen pirulón,
y yo pirulero, le dejo el de Antón,
y que siga este juego
del pepino español.