darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
El silencio autopsia tus entrañas,
te deslizas entre los muertos,
te calma el placer obsesivo de la carne:
sadismo,
sensaciones,
salivar.
Tinieblas se llevan reminiscencias desquiciadas.
Dentelladas extirpan cartílagos existenciales.
Fiera que le arranca el pezón a la vida.
Sustancias humanas te congelan de espanto.
La enajenación le da un mordisco ilusorio
a tus culpas,
aprendiste a devorar los miedos,
la ingravidez vital estiba tus neuronas;
opacos pensamientos se tragan tu pudor.
Siempre estás al acecho
como muérdago que va asfixiando los rencores.
Terroríficas percepciones corroen el tragaluz
de tu alma.
Te ves al espejo y tu otro yo
te somete con una risa sardónica,
te condena lo cotidiano,
te niegas
y te aferras al sufrimiento mortuorio.
Psicópata de pesadillas,
conciencia que no duerme por el peso
del encono.
Se amputan tus ideas,
abominables recuerdos ingieren el silencio
que va cosiendo tus entrañas.
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