Querube
Poeta recién llegado
APAGARÉ LAS LUCES
Entornaré la puerta, te quitaré el vestido,
las rosas de mis versos en ti colocaré,
ya no tendrás temores, amor, no tendrás frío,
a más, irán mis manos, cubriéndote la piel.
Apagaré las luces..., un burbujeante vino
esperará que bebas la gota del placer,
ella andará buscando tu labio sensitivo,
para enrojar su endrino color, con gusto a miel.
Tripularemos ambos por todos los caminos
habidos y a engendrarse en este hermoso Edén,
nadie saldrá a segarnos este febril destino,
pues él está, divino, labrado en un papel.
Entornaré la puerta, tus ojos y los míos,
encenderé el cetrino radiar de un carrusel,
y un par de etéreas copas abrazarán el vino
que luego, de mi boca, caerá sobre tu piel.
Entornaré la puerta, te quitaré el vestido,
las rosas de mis versos en ti colocaré,
ya no tendrás temores, amor, no tendrás frío,
a más, irán mis manos, cubriéndote la piel.
Apagaré las luces..., un burbujeante vino
esperará que bebas la gota del placer,
ella andará buscando tu labio sensitivo,
para enrojar su endrino color, con gusto a miel.
Tripularemos ambos por todos los caminos
habidos y a engendrarse en este hermoso Edén,
nadie saldrá a segarnos este febril destino,
pues él está, divino, labrado en un papel.
Entornaré la puerta, tus ojos y los míos,
encenderé el cetrino radiar de un carrusel,
y un par de etéreas copas abrazarán el vino
que luego, de mi boca, caerá sobre tu piel.