Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Apago mi reloj, no admito cuenta
por no esperar que llegue un mal futuro,
el tiempo se me vuelve un claroscuro
que a golpes y andanadas se presenta.
Relleno con su arena mi osamenta
y en días de milagros me aventuro,
apago mi reloj y doy conjuro
al viejo resplandor de los sesenta.
Prefiero no mirarme en el nublado
que llena de nublados mi azotea…
apago mi reloj bien apagado.
Me entrego con mi luz a la tarea
viviendo lo que Dios me tenga dado
dejándome llevar por su marea.
por no esperar que llegue un mal futuro,
el tiempo se me vuelve un claroscuro
que a golpes y andanadas se presenta.
Relleno con su arena mi osamenta
y en días de milagros me aventuro,
apago mi reloj y doy conjuro
al viejo resplandor de los sesenta.
Prefiero no mirarme en el nublado
que llena de nublados mi azotea…
apago mi reloj bien apagado.
Me entrego con mi luz a la tarea
viviendo lo que Dios me tenga dado
dejándome llevar por su marea.