Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Apáguese el reloj, no quiero verlo
lumínico y mortal matando a todos,
surtiendo de riscales los recodos
que el hombre levantó por detenerlo.
Apáguese el reloj, no sé entenderlo,
usando por pensar todos mis modos;
buscando mil doscientos acomodos
no logro un huracán donde perderlo.
Me pone cada día de rodillas
delante de un abismo desafiante
en un paraje gris de pesadillas.
Me pone cada noche, Dios mediante,
el sueño que repara mis costillas.
¡Apáguese reloj, no des el cante!
05/08/2023
lumínico y mortal matando a todos,
surtiendo de riscales los recodos
que el hombre levantó por detenerlo.
Apáguese el reloj, no sé entenderlo,
usando por pensar todos mis modos;
buscando mil doscientos acomodos
no logro un huracán donde perderlo.
Me pone cada día de rodillas
delante de un abismo desafiante
en un paraje gris de pesadillas.
Me pone cada noche, Dios mediante,
el sueño que repara mis costillas.
¡Apáguese reloj, no des el cante!
05/08/2023