Cafla
Poeta recién llegado
En una aparición doble, me obligaste a ir a casa;
a ofrecerle sollozos a mi cama,
venderle quejidos a las paredes.
En un segundo me hiciste tiritar,
me convertiste en una trémula plañidera.
Eres una contradicción andante y yo estaba equivocada
no me hace bien ver la cruel realidad,
no me hace crecer ni quemar diminutas ilusiones,
no hace querer enfocarme en mi o en otra persona.
Hace enrabiarme aún más y en emitir más por qués no resueltos.
El amor es cruel, insidioso o este amor que me dejaste.
Tú sabes y supiste que me haces llorar.
En el transporte casi eterno,
las calles se tornaron en páramos,
así como mi interior hasta ahora.
Eres un veneno del alma
uno tan terco de sacar,
no consigo esclarecer cuando se irá.
Debo sacarte, debo limpiarme,
debo destruir esta letanía arcana y desgarrada;
estúpida y patética,
que a su vez me despierta siéndolo.
a ofrecerle sollozos a mi cama,
venderle quejidos a las paredes.
En un segundo me hiciste tiritar,
me convertiste en una trémula plañidera.
Eres una contradicción andante y yo estaba equivocada
no me hace bien ver la cruel realidad,
no me hace crecer ni quemar diminutas ilusiones,
no hace querer enfocarme en mi o en otra persona.
Hace enrabiarme aún más y en emitir más por qués no resueltos.
El amor es cruel, insidioso o este amor que me dejaste.
Tú sabes y supiste que me haces llorar.
En el transporte casi eterno,
las calles se tornaron en páramos,
así como mi interior hasta ahora.
Eres un veneno del alma
uno tan terco de sacar,
no consigo esclarecer cuando se irá.
Debo sacarte, debo limpiarme,
debo destruir esta letanía arcana y desgarrada;
estúpida y patética,
que a su vez me despierta siéndolo.