No se engañen tus ojos
con mi enigmática alegría,
plácida fachada que omite
el verbo simple y real
en la oración de mi vida.
Si te mojaran las olas
cálidas de mi sonrisa
o si el color de mis chistes
te parece que resalta,
!No me juzgues!
!No me inquieras!
!Es el último suspiro
vigoroso de la muerte!
Esa imagen que ves
es la proa de este barco
cargando un sinfín de lastre
hacia puertos de incertidumbre
sobre el mar de la distancia;
cubierto el rostro sombrío
con un manto Verde-esperanza
que oculta cauces hendidos
de soledad y nostalgia.
Busco sus playas tranquilas,
donde sus pies descansan
para que sonrisas y tristezas
celebren al fin una alianza.
con mi enigmática alegría,
plácida fachada que omite
el verbo simple y real
en la oración de mi vida.
Si te mojaran las olas
cálidas de mi sonrisa
o si el color de mis chistes
te parece que resalta,
!No me juzgues!
!No me inquieras!
!Es el último suspiro
vigoroso de la muerte!
Esa imagen que ves
es la proa de este barco
cargando un sinfín de lastre
hacia puertos de incertidumbre
sobre el mar de la distancia;
cubierto el rostro sombrío
con un manto Verde-esperanza
que oculta cauces hendidos
de soledad y nostalgia.
Busco sus playas tranquilas,
donde sus pies descansan
para que sonrisas y tristezas
celebren al fin una alianza.