Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu amor ardiente
cual arenas del desierto,
recorrió las dunas
de mis muslos y caderas,
para posarse lentamente
En las pirámides de mis pechos.
Bebí en el Nilo de tu boca
y dulces dátiles, fueron tus besos.
y fue tu cuerpo, el templo de Karnak.
Y yo fui Hathor, la diosa del amor
en el oasis verde azul de tus caricias.
Tus manos dibujaron mil paisajes,
mil cielos, con miles de universos.
Y tu fuiste el Dios Amón,
cuando aquella noche, dormías entre mis senos.
cual arenas del desierto,
recorrió las dunas
de mis muslos y caderas,
para posarse lentamente
En las pirámides de mis pechos.
Bebí en el Nilo de tu boca
y dulces dátiles, fueron tus besos.
y fue tu cuerpo, el templo de Karnak.
Y yo fui Hathor, la diosa del amor
en el oasis verde azul de tus caricias.
Tus manos dibujaron mil paisajes,
mil cielos, con miles de universos.
Y tu fuiste el Dios Amón,
cuando aquella noche, dormías entre mis senos.
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