MASTER LY 22
Laly
Apatía del tiempo
Giran los engranajes
en el espacio sidéreo,
indiferentes ante los sueños
de blancos lirios, de miedos grises
y de manos ausentes.
Ellos giran ignorando
la quietud de esta sala,
su bibliosmia tan familiar
y el eco acuoso que persiste
en sus páginas adobadas de sol.
Insensibles no se detienen
ante aullidos que desgarran
los silencios sólidos
de horas consumidas
entre velones humeantes.
Giran y giran sin saber
que se cerraron los ojos
que contaban los lunares del lienzo,
que esta dormida la lengua que probó
la hiel del nunca ser.
Giran los engranajes
en el espacio sidéreo,
indiferentes ante los sueños
de blancos lirios, de miedos grises
y de manos ausentes.
Ellos giran ignorando
la quietud de esta sala,
su bibliosmia tan familiar
y el eco acuoso que persiste
en sus páginas adobadas de sol.
Insensibles no se detienen
ante aullidos que desgarran
los silencios sólidos
de horas consumidas
entre velones humeantes.
Giran y giran sin saber
que se cerraron los ojos
que contaban los lunares del lienzo,
que esta dormida la lengua que probó
la hiel del nunca ser.