Anda por ahí,
detrás de los arbustos
de la duda.
Entre la maraña
de las confusiones.
Trepando el tapial
de lo imposible.
Sobrevuela tu espacio
y desciende en mi patio.
Anda, vuela, ¡está!
Este apego nuestro
innominado,
que para ser amor
no tiene tiempo;
y para ser olvido,
le faltan ganas.
detrás de los arbustos
de la duda.
Entre la maraña
de las confusiones.
Trepando el tapial
de lo imposible.
Sobrevuela tu espacio
y desciende en mi patio.
Anda, vuela, ¡está!
Este apego nuestro
innominado,
que para ser amor
no tiene tiempo;
y para ser olvido,
le faltan ganas.