APELACIÓN A LA HISTORIA
Estoy disgustado con la vida,
por la forma en que me lastimó
quise sanar tantas veces mis heridas,
gritando súplicas al cielo, con media voz.
Si la historia me permitiera repetir,
elegiría no nacer, y mucho menos aquí
las cosas importantes nunca pasan
las cosas insignificantes son las que nos matan.
Estoy disgustado con la vida,
por los hecho que acontecen,
por las miles de voces escondidas,
que mueren cuando anochece.
Si la gloria fuese de los pobres
este mundo sería de los nobles,
pero es mucho pedir con que haya amor,
cuando el siglo por encima nos pasó.
Estoy disgustado con la vida,
que pido una apelación a la historia,
por estas cosas inauditas
que nos pasan a cada hora.
Si la corte celestial me permite
debo quejarme con la máxima autoridad
aunque a las sucursales me remite
sé que nos ha de escuchar.
Estoy disgustado con la vida
por el poco amor y la falta de libertad,
el sarcasmo de esa maldita sonrisa
cuando nos esconden la verdad.
Si la vida y la historia fuesen distintas
estas estrofas no importarían
porque el cielo brillarían desde el sur
y viviriamos todos a plenitud.
Estoy arrepentido por lo dicho
por lo que no hice y lo que maldije
por las disculpas que no he pedido
y por el daño que les hice.
Si algunos tuvieramos moral
devolverían todo el bien por todo mi mal,
llamaría a la casa de quienes ofendí
con esto volvería a ser feliz.
Estoy disgustado con la vida,
por la forma en que me lastimó
quise sanar tantas veces mis heridas,
gritando súplicas al cielo, con media voz.
Si la historia me permitiera repetir,
elegiría no nacer, y mucho menos aquí
las cosas importantes nunca pasan
las cosas insignificantes son las que nos matan.
Estoy disgustado con la vida,
por los hecho que acontecen,
por las miles de voces escondidas,
que mueren cuando anochece.
Si la gloria fuese de los pobres
este mundo sería de los nobles,
pero es mucho pedir con que haya amor,
cuando el siglo por encima nos pasó.
Estoy disgustado con la vida,
que pido una apelación a la historia,
por estas cosas inauditas
que nos pasan a cada hora.
Si la corte celestial me permite
debo quejarme con la máxima autoridad
aunque a las sucursales me remite
sé que nos ha de escuchar.
Estoy disgustado con la vida
por el poco amor y la falta de libertad,
el sarcasmo de esa maldita sonrisa
cuando nos esconden la verdad.
Si la vida y la historia fuesen distintas
estas estrofas no importarían
porque el cielo brillarían desde el sur
y viviriamos todos a plenitud.
Estoy arrepentido por lo dicho
por lo que no hice y lo que maldije
por las disculpas que no he pedido
y por el daño que les hice.
Si algunos tuvieramos moral
devolverían todo el bien por todo mi mal,
llamaría a la casa de quienes ofendí
con esto volvería a ser feliz.
Última edición: