yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Apenas ayer te robé la poesía
y corrí como un loco con las manos enlutadas
por el sinfín de tu mirada de tornillo.
Apenas ayer bebí rocíos plurales de tus ojos
ya no pude aferrarme a tu otra orilla
y me desangre en los tres instantes que duraron tus cerrojos.
Apenas ayer te sembré un convento en el corpiño,
agua que sube y estalla como un orbe con Alzheimer,
busqué en mis bolsillos tu faro omnipresente,
comí rabioso tu fulgor de luciérnaga pausada
y volví a ser ladrón de orquídeas anegadas.
Ya no tengo las rayas de la infancia
y un tigre con pijama ofende el viento donde antenoche te filtraba,
obsoleta (o) como un parque infantil de madrugada.
apenas ayer comencé a nutrirme de alfileres,
flores conscriptas, letras en cinta, búhos desnudos.
Apenas ayer te robé la poesía.
Me reclama una luz a oscuras,
un camino invalido y las manos de la venus enguantadas;
ayer te robé la poesía y un saco de avena para sembrarlo
en tus espasmos.
Ayer, solo ayer fuimos infinitos sobre un charco de cobalto.
y corrí como un loco con las manos enlutadas
por el sinfín de tu mirada de tornillo.
Apenas ayer bebí rocíos plurales de tus ojos
ya no pude aferrarme a tu otra orilla
y me desangre en los tres instantes que duraron tus cerrojos.
Apenas ayer te sembré un convento en el corpiño,
agua que sube y estalla como un orbe con Alzheimer,
busqué en mis bolsillos tu faro omnipresente,
comí rabioso tu fulgor de luciérnaga pausada
y volví a ser ladrón de orquídeas anegadas.
Ya no tengo las rayas de la infancia
y un tigre con pijama ofende el viento donde antenoche te filtraba,
obsoleta (o) como un parque infantil de madrugada.
apenas ayer comencé a nutrirme de alfileres,
flores conscriptas, letras en cinta, búhos desnudos.
Apenas ayer te robé la poesía.
Me reclama una luz a oscuras,
un camino invalido y las manos de la venus enguantadas;
ayer te robé la poesía y un saco de avena para sembrarlo
en tus espasmos.
Ayer, solo ayer fuimos infinitos sobre un charco de cobalto.