susoermida
Poeta recién llegado
Son las tantas en punto
y sigo pensando en ti.
Es el momento de los minutos justos
que dan vueltas sobre el reloj que cuenta
las sombras y las luces de este día
que vivo alejado de tu presencia.
Son vueltas cerradas sobre este
circulo infinito donde el deseo
siempre da la hora justa y necesaria
para que aparezcas en mi memoria.
Siempre.
Sin carrillones que lo anuncien ni acordes
horarios que avisen de que aparece
tu profunda figura sobre estos ojos
que miran sobre el recuerdo y la memoria.
Iré a ajustar los tiempos ciertos de la puntualidad
para que no se hagan movimientos de melancolía
con dolor y fugitivos de tu sonrisa.
Ausencia de horas que están presentes
con ese olor a casa lejana.
Para que no atrasen la certeza de lo puntual
que nace en mi como relámpagos de lamentos
y el deseo de recordarte puntualmente.
No dejaré que el desorden de la horas
que pasan gastadas y respiran funerales,
dejen de dar la hora en punto de tu presencia.
Que para siempre el collar y las aspas
de este reloj respiren siempre sobre las esperanza
y el deseo cierto de abrazar la pasión de la espera.
y sigo pensando en ti.
Es el momento de los minutos justos
que dan vueltas sobre el reloj que cuenta
las sombras y las luces de este día
que vivo alejado de tu presencia.
Son vueltas cerradas sobre este
circulo infinito donde el deseo
siempre da la hora justa y necesaria
para que aparezcas en mi memoria.
Siempre.
Sin carrillones que lo anuncien ni acordes
horarios que avisen de que aparece
tu profunda figura sobre estos ojos
que miran sobre el recuerdo y la memoria.
Iré a ajustar los tiempos ciertos de la puntualidad
para que no se hagan movimientos de melancolía
con dolor y fugitivos de tu sonrisa.
Ausencia de horas que están presentes
con ese olor a casa lejana.
Para que no atrasen la certeza de lo puntual
que nace en mi como relámpagos de lamentos
y el deseo de recordarte puntualmente.
No dejaré que el desorden de la horas
que pasan gastadas y respiran funerales,
dejen de dar la hora en punto de tu presencia.
Que para siempre el collar y las aspas
de este reloj respiren siempre sobre las esperanza
y el deseo cierto de abrazar la pasión de la espera.