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Apoyada

laura solar salas

Poeta que considera el portal su segunda casa
Apoyada en los espejos de mi alma,
a través de sus reflejos logro ver.
fríos paisajes donde deambulan mis esperanzas,
acompañadas de tristezas, sin saber que hacer.

Apoyada en los cristales de mi mirada,
en silencio miro hacia la inmensidad.
el viento me dice muy quedo; No lo has dejado de amar
desvaneciéndose en al aire todo intento de olvidar.

Apoyada en la humedad de mi llanto,
intento ahogar en él, tu cruel descuido,
este muere en el ocaso, renaciendo con la alborada,
sus luces iluminan a diario,mis lágrimas no lloradas.

Apoyada en la aridez de mis labios,
que otrora fueran dulce caudal.
donde calmabas la sed que por ellos sentías,
y hoy, son río... que no llega al mar.

Apoyada en el silencio de mi boca,
intento darle darle vida a mis vocablos,
estos murieron al escuchar tu adíos
clavando certera puñalada, en mi pobre corazón.

Apoyada en el temblor de mis manos,
que buscan con ansias tu piel acariciar.
extravíandose en su suave y gélida superficie,
todas la lisonjas que solo ellas, saben brindar.

Apoyada en mi agónico corazón,
me afano en darle vida, no deseo verlo morir.
su pulsaciones son débiles ¡solo quiere olvidar!
ese bello sentimiento que tú, le lograste inspirar.

Apoyada en el árbol de mis recuerdos,
bajo su sombra busco buen arrimo.
para borrar las huellas de tus besos,
que me embriagan y seducen como el vino.

Apoyada en mi extenuada mente,
me muestro renuente a tu ingratitud.
vagando mi juicio por caminos de locura,
asfaltados de nostalgias, que tu adíos le brindó.
 
Estimada poeta laura solar salas, muy bello escrito de principio a fin, con bellos versos y delicadeza literaria, me ha gustado mucho y llegado hondo.

Felicitaciones y un abrazo.

Hector Alberto Villarruel.
 
Última edición:
No viste mi mano levantada
aquella gris tarde en la estación,
llovía también en mi alma, callada.
En mi mirada y en el fondo de mi corazón.



Un verdadero honor leerte en esta dolida presentación de tus versos, que apesar de toda la nostalgía no ensombrecen la belleza conquistada, delicados trazos poéticos en gratas imágenes. Mis sinceras felicitaciones poetisa del bello sur.
 
Apoyada en los espejos de mi alma,
a través de sus reflejos logro ver.
fríos paisajes donde deambulan mis esperanzas,
acompañadas de tristezas, sin saber que hacer.

Apoyada en los cristales de mi mirada,
en silencio miro hacia la inmensidad.
el viento me dice muy quedo; No lo has dejado de amar
desvaneciéndose en al aire todo intento de olvidar.

Apoyada en la humedad de mi llanto,
intento ahogar en él, tu cruel descuido,
este muere en el ocaso, renaciendo con la alborada,
sus luces iluminan a diario,mis lágrimas no lloradas.

Apoyada en la aridez de mis labios,
que otrora fueran dulce caudal.
donde calmabas la sed que por ellos sentías,
y hoy, son río... que no llega al mar.

Apoyada en el silencio de mi boca,
intento darle darle vida a mis vocablos,
estos murieron al escuchar tu adíos
clavando certera puñalada, en mi pobre corazón.

Apoyada en el temblor de mis manos,
que buscan con ansias tu piel acariciar.
extravíandose en su suave y gélida superficie,
todas la lisonjas que solo ellas, saben brindar.

Apoyada en mi agónico corazón,
me afano en darle vida, no deseo verlo morir.
su pulsaciones son débiles ¡solo quiere olvidar!
ese bello sentimiento que tú, le lograste inspirar.

Apoyada en el árbol de mis recuerdos,
bajo su sombra busco buen arrimo.
para borrar las huellas de tus besos,
que me embriagan y seducen como el vino.

Apoyada en mi extenuada mente,
me muestro renuente a tu ingratitud.
vagando mi juicio por caminos de locura,
asfaltados de nostalgias, que tu adíos le brindó.

Que triste es sentir todo eso, parece casi imposible lograrlo (olvidar) si se fue feliz por un tiempo. Un gusto leerte, querida amiga.

Saludos con estrellas.
 
Que exquisitos versos mi apreciada amiga, aunque muy tristes, pero hermosos en sus formas. Saludos y estrellas. Besos con cariño.
 
Apoyada en los espejos de mi alma,
a través de sus reflejos logro ver.
fríos paisajes donde deambulan mis esperanzas,
acompañadas de tristezas, sin saber que hacer.

Apoyada en los cristales de mi mirada,
en silencio miro hacia la inmensidad.
el viento me dice muy quedo; No lo has dejado de amar
desvaneciéndose en al aire todo intento de olvidar.

Apoyada en la humedad de mi llanto,
intento ahogar en él, tu cruel descuido,
este muere en el ocaso, renaciendo con la alborada,
sus luces iluminan a diario,mis lágrimas no lloradas.

Apoyada en la aridez de mis labios,
que otrora fueran dulce caudal.
donde calmabas la sed que por ellos sentías,
y hoy, son río... que no llega al mar.

Apoyada en el silencio de mi boca,
intento darle darle vida a mis vocablos,
estos murieron al escuchar tu adíos
clavando certera puñalada, en mi pobre corazón.

Apoyada en el temblor de mis manos,
que buscan con ansias tu piel acariciar.
extravíandose en su suave y gélida superficie,
todas la lisonjas que solo ellas, saben brindar.

Apoyada en mi agónico corazón,
me afano en darle vida, no deseo verlo morir.
su pulsaciones son débiles ¡solo quiere olvidar!
ese bello sentimiento que tú, le lograste inspirar.

Apoyada en el árbol de mis recuerdos,
bajo su sombra busco buen arrimo.
para borrar las huellas de tus besos,
que me embriagan y seducen como el vino.

Apoyada en mi extenuada mente,
me muestro renuente a tu ingratitud.
vagando mi juicio por caminos de locura,
asfaltados de nostalgias, que tu adíos le brindó.

Hola,
No se que decirte,
tus lineas me recuerdan una etapa de mi vida,
donde mi único apoyo eran todas esas amargas cosas que expresas.
Grato leerte
Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
un profundo sentimiento nos dejas tus letras, abrazos
Apoyada en los espejos de mi alma,
a través de sus reflejos logro ver.
fríos paisajes donde deambulan mis esperanzas,
acompañadas de tristezas, sin saber que hacer.

Apoyada en los cristales de mi mirada,
en silencio miro hacia la inmensidad.
el viento me dice muy quedo; No lo has dejado de amar
desvaneciéndose en al aire todo intento de olvidar.

Apoyada en la humedad de mi llanto,
intento ahogar en él, tu cruel descuido,
este muere en el ocaso, renaciendo con la alborada,
sus luces iluminan a diario,mis lágrimas no lloradas.

Apoyada en la aridez de mis labios,
que otrora fueran dulce caudal.
donde calmabas la sed que por ellos sentías,
y hoy, son río... que no llega al mar.

Apoyada en el silencio de mi boca,
intento darle darle vida a mis vocablos,
estos murieron al escuchar tu adíos
clavando certera puñalada, en mi pobre corazón.

Apoyada en el temblor de mis manos,
que buscan con ansias tu piel acariciar.
extravíandose en su suave y gélida superficie,
todas la lisonjas que solo ellas, saben brindar.

Apoyada en mi agónico corazón,
me afano en darle vida, no deseo verlo morir.
su pulsaciones son débiles ¡solo quiere olvidar!
ese bello sentimiento que tú, le lograste inspirar.

Apoyada en el árbol de mis recuerdos,
bajo su sombra busco buen arrimo.
para borrar las huellas de tus besos,
que me embriagan y seducen como el vino.

Apoyada en mi extenuada mente,
me muestro renuente a tu ingratitud.
vagando mi juicio por caminos de locura,
asfaltados de nostalgias, que tu adíos le brindó.
 
Apoyada en los espejos de mi alma,
a través de sus reflejos logro ver.
fríos paisajes donde deambulan mis esperanzas,
acompañadas de tristezas, sin saber que hacer.

Apoyada en los cristales de mi mirada,
en silencio miro hacia la inmensidad.
el viento me dice muy quedo; No lo has dejado de amar
desvaneciéndose en al aire todo intento de olvidar.

Apoyada en la humedad de mi llanto,
intento ahogar en él, tu cruel descuido,
este muere en el ocaso, renaciendo con la alborada,
sus luces iluminan a diario,mis lágrimas no lloradas.

Apoyada en la aridez de mis labios,
que otrora fueran dulce caudal.
donde calmabas la sed que por ellos sentías,
y hoy, son río... que no llega al mar.

Apoyada en el silencio de mi boca,
intento darle darle vida a mis vocablos,
estos murieron al escuchar tu adíos
clavando certera puñalada, en mi pobre corazón.

Apoyada en el temblor de mis manos,
que buscan con ansias tu piel acariciar.
extravíandose en su suave y gélida superficie,
todas la lisonjas que solo ellas, saben brindar.

Apoyada en mi agónico corazón,
me afano en darle vida, no deseo verlo morir.
su pulsaciones son débiles ¡solo quiere olvidar!
ese bello sentimiento que tú, le lograste inspirar.

Apoyada en el árbol de mis recuerdos,
bajo su sombra busco buen arrimo.
para borrar las huellas de tus besos,
que me embriagan y seducen como el vino.

Apoyada en mi extenuada mente,
me muestro renuente a tu ingratitud.
vagando mi juicio por caminos de locura,
asfaltados de nostalgias, que tu adíos le brindó.
Ayyy Laura, ese amor que tan hondo sientes ronda aún tu corazón y se resiste a alejarse de él, su recuerdo aún alimenta tus esperanzas junto a la melancolía que int3enta ahogarlas... Ayy qué versos más tristes y bellos, atrapa su fuerte emotividad. Encantada de leerte. Besazos con admiración.
 

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