Cuentista
Silencio, un cuento.
Perderte fue obligarme, forzarme a aprender
como el ser que aprende a caminar en su puericia,
como aquel que aprende a resurgir de los olvidos
aprender y comprender, aprender a estar sin ti,
el tiempo es mi maestro, me dio tu asignatura
no estaba preparado, me hallaba descuidado
y ahora como un niño yo tengo que aprender
aprendo día a día que estoy desamparado
que vivo sin tu abrazo, que existo sin tu aliento,
aprendo poco a poco que no puedo tocarte
que no puedo besarte, que ya no puedo verte,
aprendo paso a paso que no puedes llevarme
que no puedes mimarme, que no puedes guiarme
aprendo sin querer que tenga que aprenderlo,
aprendo que ahora tú, eres mi querubín
que guarda mis espaldas en días de locura,
en tardes de delirio, en noches de inquietud
comprendo al aprender que todo tiene un fin
marcado y consumido como algo envejecido
gastado por el tiempo que antaño tuvo vida
aprendo al comprender, que tú, ya te has marchado.
como el ser que aprende a caminar en su puericia,
como aquel que aprende a resurgir de los olvidos
aprender y comprender, aprender a estar sin ti,
el tiempo es mi maestro, me dio tu asignatura
no estaba preparado, me hallaba descuidado
y ahora como un niño yo tengo que aprender
aprendo día a día que estoy desamparado
que vivo sin tu abrazo, que existo sin tu aliento,
aprendo poco a poco que no puedo tocarte
que no puedo besarte, que ya no puedo verte,
aprendo paso a paso que no puedes llevarme
que no puedes mimarme, que no puedes guiarme
aprendo sin querer que tenga que aprenderlo,
aprendo que ahora tú, eres mi querubín
que guarda mis espaldas en días de locura,
en tardes de delirio, en noches de inquietud
comprendo al aprender que todo tiene un fin
marcado y consumido como algo envejecido
gastado por el tiempo que antaño tuvo vida
aprendo al comprender, que tú, ya te has marchado.