demiannatura
Poeta recién llegado
Hoy no supe que decir
cuando a mi refugio llegó,
me quedé callado sin palabra que hablar
sin gesto que otorgar.
No supe que hacer
cuando desnudó su cuerpo,
me quedé enamorado del color de su tez,
de su calor obsequiado.
Intenté huir de usted
pero me arropó su cintura soñada,
me absorbieron sus caderas encantadas
sus piernas bien torneadas.
Quíse despojarle de su piel,
robarle todo su aroma.
Guardar un poco de aquí y de allá,
conseguir como rescatarnos.
Quíse demostrale mis años, enseñarle paso a paso
desnudarle de la mejor forma, hasta cansarme.
Pero descubrí que terminé siendo yo su testigo, usted mi cómplice
más bien yo, su humilde aprendíz.
cuando a mi refugio llegó,
me quedé callado sin palabra que hablar
sin gesto que otorgar.
No supe que hacer
cuando desnudó su cuerpo,
me quedé enamorado del color de su tez,
de su calor obsequiado.
Intenté huir de usted
pero me arropó su cintura soñada,
me absorbieron sus caderas encantadas
sus piernas bien torneadas.
Quíse despojarle de su piel,
robarle todo su aroma.
Guardar un poco de aquí y de allá,
conseguir como rescatarnos.
Quíse demostrale mis años, enseñarle paso a paso
desnudarle de la mejor forma, hasta cansarme.
Pero descubrí que terminé siendo yo su testigo, usted mi cómplice
más bien yo, su humilde aprendíz.