Aprendizaje-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Y espliegos entecos

y simientes desfavorecidas

que obligan al viento

a secar sus estremecidas raíces.

Y sangres coaguladas

y risas sin vértigo y canciones

altivas que demuestran

la inoportunidad de todo invierno.

Hay allí comunidades enjutas

de cereales marchitos y tecleados signos

de escritura, y romas puertas golpeadas

por un acero levemente invisible.

Y carpetas de apuntes sistemáticos

y veletas deterioradas que apuntan a

un universo en coma, un minúsculo aprendiz

de glorias disecadas.

Hay allí impermeables trajes de supervivencia

y gotas amontonadas de sal y romero aventado

columpios oxidados por el salitre de los sueños.

Descarriadas formas de aprender el amor

frutas salvajes que contaminan el suelo aplastado

y lánguidos atardeceres que apenas promueven

nada, y cansancios y huestes de niños

indomables como cáscaras de almendra.

Hay un ligero resplandor en forma de hueco

un olmo disperso que certifica tumbas o amuletos

olores salobres que invitan a la reflexión de los muertos.

Nadie entiende, cómo ahora

se prosternan ante pedestales de desidia

con sus cabezas sonoramente benditas

o cómo sus manos incitan

masas gestuales o sombras de colegios.

©
 
Y espliegos entecos

y simientes desfavorecidas

que obligan al viento

a secar sus estremecidas raíces.

Y sangres coaguladas

y risas sin vértigo y canciones

altivas que demuestran

la inoportunidad de todo invierno.

Hay allí comunidades enjutas

de cereales marchitos y tecleados signos

de escritura, y romas puertas golpeadas

por un acero levemente invisible.

Y carpetas de apuntes sistemáticos

y veletas deterioradas que apuntan a

un universo en coma, un minúsculo aprendiz

de glorias disecadas.

Hay allí impermeables trajes de supervivencia

y gotas amontonadas de sal y romero aventado

columpios oxidados por el salitre de los sueños.

Descarriadas formas de aprender el amor

frutas salvajes que contaminan el suelo aplastado

y lánguidos atardeceres que apenas promueven

nada, y cansancios y huestes de niños

indomables como cáscaras de almendra.

Hay un ligero resplandor en forma de hueco

un olmo disperso que certifica tumbas o amuletos

olores salobres que invitan a la reflexión de los muertos.

Nadie entiende, cómo ahora

se prosternan ante pedestales de desidia

con sus cabezas sonoramente benditas

o cómo sus manos incitan

masas gestuales o sombras de colegios.

©
Me gusta tu poema Ben . Originales y expresivas metáforas para un paisaje desolador.
Un abrazo.
Jazmín
 
Y espliegos entecos

y simientes desfavorecidas

que obligan al viento

a secar sus estremecidas raíces.

Y sangres coaguladas

y risas sin vértigo y canciones

altivas que demuestran

la inoportunidad de todo invierno.

Hay allí comunidades enjutas

de cereales marchitos y tecleados signos

de escritura, y romas puertas golpeadas

por un acero levemente invisible.

Y carpetas de apuntes sistemáticos

y veletas deterioradas que apuntan a

un universo en coma, un minúsculo aprendiz

de glorias disecadas.

Hay allí impermeables trajes de supervivencia

y gotas amontonadas de sal y romero aventado

columpios oxidados por el salitre de los sueños.

Descarriadas formas de aprender el amor

frutas salvajes que contaminan el suelo aplastado

y lánguidos atardeceres que apenas promueven

nada, y cansancios y huestes de niños

indomables como cáscaras de almendra.

Hay un ligero resplandor en forma de hueco

un olmo disperso que certifica tumbas o amuletos

olores salobres que invitan a la reflexión de los muertos.

Nadie entiende, cómo ahora

se prosternan ante pedestales de desidia

con sus cabezas sonoramente benditas

o cómo sus manos incitan

masas gestuales o sombras de colegios.

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COLEGIOS, SIEMPRE SE IRAN PORQUE TIENEN PRISA POR UNA AGENDA INCONCLUSA. COMO PAPA Y MAMA, QUE SIEMPRE TIENEN AGENDA. FELIZ DIA POETA. DESIRE SOLE
 

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