Normden
Poeta recién llegado
La jugada parece clara.
En la repartija
la suerte fue generosa con ella:
en sus ojos,
en su forma de moverse,
reconozco una carta alta.
Quisiera estar a la par.
Confío en un guiño fortuito:
que esta mano dé para pareja.
Ella, cautelosa,
casi desconfiada,
una mirada que atraviesa a mi lado
sin quedarse.
Respondo con mirada segura,
desde el cuerpo,
intentando convencerla,
jugar con otra carta
que no sea de la mesa.
Mírame, quiero que me veas.
Te muestro el miedo que me acompleja
y, a pesar de él,
te demuestro lo que yo también arriesgo.
En la avanzada,
tal vez en exceso,
subo la apuesta.
Ella, por ahora, solo iguala.
Deja que yo tome la iniciativa.
Eso me confunde:
no sé si no quiere entrar en el juego
o si su tiempo
simplemente es otro.
Por mí, estoy a un paso de arriesgar todo.
Subo sabiendo
que una escalera de corazones
no alcanza
si se juega solo.
-Normden.
San Luis, Argentina- 20/05/2026.