Alfredo Munoz
Poeta recién llegado
Me amaste aquel primer día
Como me amaste el postrero
¡Con los ojos!
¡Con tus dedos!
¡Con tu aliento!
¡Con tus labios!
¡Con tu alma!
Y con tu miedo.
Me amaste él último día,
Como me amaste el primero:
Poniendo firme tú ahínco,
Y tu corazón entero.
Con tu boca,
Con los ojos,
Con tus dedos,
Con el alma,
Con tu aliento
Y con tu miedo.
Me amaste aquel primer día,
Como me amaste el postrero:
Qué no, diciendo tus labios,
Y con los ojos; ¡Te quiero!
Me amaste aquel postrer día,
Como me amaste el primero:
Tus ojos gritando: ¡Vida!
Y con tus labios:
¡Me muero!
Como me amaste el postrero
¡Con los ojos!
¡Con tus dedos!
¡Con tu aliento!
¡Con tus labios!
¡Con tu alma!
Y con tu miedo.
Me amaste él último día,
Como me amaste el primero:
Poniendo firme tú ahínco,
Y tu corazón entero.
Con tu boca,
Con los ojos,
Con tus dedos,
Con el alma,
Con tu aliento
Y con tu miedo.
Me amaste aquel primer día,
Como me amaste el postrero:
Qué no, diciendo tus labios,
Y con los ojos; ¡Te quiero!
Me amaste aquel postrer día,
Como me amaste el primero:
Tus ojos gritando: ¡Vida!
Y con tus labios:
¡Me muero!