Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Aquel dolor que derrama la sal en sus pétalos
Dueto Amy Ebeth / Francisco Iván Pazualdo
He acaecido por mi portento afligido
esquivar la cicatriz arraigada al matinal suspiro
si en cada nuevo letargo que avecino
solo puedo alimentar en tu memoria mi suplicio.
esquivar la cicatriz arraigada al matinal suspiro
si en cada nuevo letargo que avecino
solo puedo alimentar en tu memoria mi suplicio.
Soy portador del tibio atisbo que a mi corazón relegara
la unción arrebatada de tu cariño
¿Y existirá el placer de tus latidos atados?
No se concibe la palabra dichosa entre mi silencio.
la unción arrebatada de tu cariño
¿Y existirá el placer de tus latidos atados?
No se concibe la palabra dichosa entre mi silencio.
Hoy tu atribuyo me muerdo, hoy se hace un huracán
en mi alma que solloza como gorrión herido
Porque mis respiros cruzan cortadas bajo mi pecho,
al susurrarte mi fenecer solo cae mi boca en tu canto.
en mi alma que solloza como gorrión herido
Porque mis respiros cruzan cortadas bajo mi pecho,
al susurrarte mi fenecer solo cae mi boca en tu canto.
He proclamado, que mi perspicacia ya no ha florecido
que se ha ido mi afán desfavorecido al quebranto.
Aquel dolor que derrama la sal en sus pétalos
solo estrecha mis manos al sentirlas, también mías.
que se ha ido mi afán desfavorecido al quebranto.
Aquel dolor que derrama la sal en sus pétalos
solo estrecha mis manos al sentirlas, también mías.
Hoy que atestiguo con tesón de prisionero
mi latido plañidero ya no aguanta la soledad
Me queda darte mis pasos ausentes
bajo mi balcón esperar tu llanto sincero
mi latido plañidero ya no aguanta la soledad
Me queda darte mis pasos ausentes
bajo mi balcón esperar tu llanto sincero
Hoy tanto quiero, que haya un vínculo certero
que me murmure tu franqueza en la certeza del ocaso
Pero el silencio tu silencio ha cobrado sus décimas
Por cada día caminado, me queda llorarle tus huellas.
que me murmure tu franqueza en la certeza del ocaso
Pero el silencio tu silencio ha cobrado sus décimas
Por cada día caminado, me queda llorarle tus huellas.
Última edición: