Aquel hombre que pudo amar
Que, pudo arrancar un pétalo y contar
Aquel amante del cielo
Que con tus alas pudo volar
Que dicha de aquel hombre
Que tocó tus manos y pudo soñar
Y tus labios rojos
Ardientes de pasión que pueden concluir mi oración
De aquel que te tenga
Ho, que dicha!!
Que los mismos celos
Carcomen mi alegría