Lucas M. L. Echeverria
Poeta recién llegado
Aquel fue el instante inaugural,
De nuestro amor incondicional,
Tan anhelada arribaste idealizada,
Como un destello de alegría descarada,
Paso a paso, abriéndote camino,
Por la alameda ensortijada del destino,
Conquistándome sutilmente, me tomas contigo,
A los confines más bonitos del olvido,
Hoy escarbando mi corazón estremecido,
Desde lo más profundo de mi alma yo te pido,
Déjame por siempre ser, tu dulce compañía,
Y a tu lado fielmente, permanecer día a día,
Con toda gracia, en mis hombros caerá
La absoluta y eterna responsabilidad,
De brindarte a ti mí reina, una bella posibilidad,
Inundar tu vida de alegría y rebosarla de felicidad.
Última edición: