Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Cuando escucho tu canción, a las palabras les crecen espinas y se clavan en mi espalda.
Cuando me siento en nuestro sillón, la radio cambia de frecuencia y vuelvo a mojar mis lágrimas.
Cuando veo tu foto en el salón, las paredes se hechan a un lado y el techo cae sobre mi nostalgia
y te lloro, no lo niego. Y al tumbarme en nuestro colchón, parece que los muelles gritan como cuando tú estabas
y tu ausencia se me vuelve tu voz. Y te oigo. Te veo a oscuras sin poder ver tus palabras
decirme al oído aquel 'siempre' de cuando siempre a mi lado, nunca me dijiste nada.
Cuando me siento en nuestro sillón, la radio cambia de frecuencia y vuelvo a mojar mis lágrimas.
Cuando veo tu foto en el salón, las paredes se hechan a un lado y el techo cae sobre mi nostalgia
y te lloro, no lo niego. Y al tumbarme en nuestro colchón, parece que los muelles gritan como cuando tú estabas
y tu ausencia se me vuelve tu voz. Y te oigo. Te veo a oscuras sin poder ver tus palabras
decirme al oído aquel 'siempre' de cuando siempre a mi lado, nunca me dijiste nada.