jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
.
me gustaba la cerveza miller light en lata
las rubias flacas de zancada larga y ojo azul
los corvette descapotables rojos y
pasarme todo el puto día tirado en el sillón
de vez en cuando me ponía en pie
para ir al target a dos calles del garaje
que le alquilaba a aquella gorda furcia centroamericana
a comprar cerveza, cigarros y algo de comida
me gustaba hincharme a beber cerveza miller light
los ojos azules de las rubias flacas
los corvettes como flechas rojas surcando los freeways a todo trapo
mover el cuerpo lo mínimo posible
y sólo en caso de que el hambre se volviera insoportable
cuando ya no me quedaba otra que bajar a tierra
para ir a meterme el especial del día
por sólo 3.99 más impuestos en el target diner
me gustaba darle al trago todo el puto día
las rubias azules de ojos flacos con aquellas piernas increíbles
los corvettes rojos, los corvettes amarillos
no despegarme del sillón sino en caso de emergencia
ya fuera por incendio, terremoto, redada antidrogas de la dea
o si las tripas se ponían a gruñirme como un zombi enloquecido
empujándome a salir cagando leches
al target de la madison y la 57
con restaurant abierto 24 horas
me gustaban las rubias light en lata roja
la miller azul de piernas flacas y ojos largos
los corvettes centroamericanos todo el puto día
el hambre en el sillón, los especiales del garaje
la furcia que me rebajaba el alquiler si le metía una culeada
la barra del target diner en la madrugada
sentado a solas fumando un cigarrillo
mientras becky, merry, tracy o algo parecido
-siempre una de esas rubias flacas ojiazules que se dan como en maceta en california-
calentaba el especial del día para el trasnochado zombi
que nunca tuvo huevos de decir siquiera "hola"
.
me gustaba la cerveza miller light en lata
las rubias flacas de zancada larga y ojo azul
los corvette descapotables rojos y
pasarme todo el puto día tirado en el sillón
de vez en cuando me ponía en pie
para ir al target a dos calles del garaje
que le alquilaba a aquella gorda furcia centroamericana
a comprar cerveza, cigarros y algo de comida
me gustaba hincharme a beber cerveza miller light
los ojos azules de las rubias flacas
los corvettes como flechas rojas surcando los freeways a todo trapo
mover el cuerpo lo mínimo posible
y sólo en caso de que el hambre se volviera insoportable
cuando ya no me quedaba otra que bajar a tierra
para ir a meterme el especial del día
por sólo 3.99 más impuestos en el target diner
me gustaba darle al trago todo el puto día
las rubias azules de ojos flacos con aquellas piernas increíbles
los corvettes rojos, los corvettes amarillos
no despegarme del sillón sino en caso de emergencia
ya fuera por incendio, terremoto, redada antidrogas de la dea
o si las tripas se ponían a gruñirme como un zombi enloquecido
empujándome a salir cagando leches
al target de la madison y la 57
con restaurant abierto 24 horas
me gustaban las rubias light en lata roja
la miller azul de piernas flacas y ojos largos
los corvettes centroamericanos todo el puto día
el hambre en el sillón, los especiales del garaje
la furcia que me rebajaba el alquiler si le metía una culeada
la barra del target diner en la madrugada
sentado a solas fumando un cigarrillo
mientras becky, merry, tracy o algo parecido
-siempre una de esas rubias flacas ojiazules que se dan como en maceta en california-
calentaba el especial del día para el trasnochado zombi
que nunca tuvo huevos de decir siquiera "hola"
.