Ariadne
Poeta fiel al portal
Aquel viajero
Era una noche plateada
y la Luna sonriendo me saludaba.
El viento rebelde, se acercaba
y el sendero con la niebla
difícil se tornaba.
Sola caminaba al lado de las flores
que por la oscuridad de la noche,
su color ya no se notaba.
Los árboles con voces gruesas cantaban
y los viajeros, los escuchaban.
Pasé cerca de una cabaña,
de dónde salió un viajero...
era bello, misterioso, de mirada azul y profunda,
era aquel, príncipe que en la noche se soñaba.
Aquel viajero... más noche bella no podía haber!
bella casualidad, que fue mi compañero en el camino
hacia el pueblo... qué bella noche!
Él no lo notaba, que yo de él
me enamoraba... era casi imposible
si apenas lo conocía!
Pasó así la noche y llegó el día,
el con su sonrisa y mirada profundas
de mí se despidió...
qué tristeza! ya no lo volvería a ver!
Pasó el tiempo y asi los caminos
por recorre, hasta que una vez,
cerca de la bella Toledo, lo volví a ver...
sí, era él, era aquel viajero
que en esa noche plateada
fue lo más bello que por el sendero andaba.
Última edición: