carnqn
Poeta recién llegado
Siempre seguía caminando,
A pesar de las pesadas piernas
Que tenia que llevar consigo.
Pasé de repente sin decir nada.
Un alfil me quedo mirando,
Y una torre tropezó sin querer
Con un gran escalón,
Que hablaba en irlandés.
Y como siempre estaba ahí,
Pero bien oportunamente callado,
Todos lo ignoraban.
Fui mirando a todos las albas,
Y a esos pájaros tan grandes
Que les llaman libertad.
Me di cuenta que el cielo
Mas que azul es de violetas,
Helechos y jazmines,
Y que además de las ciudades,
El aroma de la lluvia,
El sonido del llanto,
Y las luces de la noche
También salieron de ahí.
Si ahora andan desparramados por acá,
Es culpa de algún soñador, que andando,
Quiso soñar que soñaba, y en sueños,
Soñó que soñaba lo que siempre había soñado.
Me quede perplejo mirándolas.
Tan pacientes y quietas, inamovibles.
Un jardín entero lleno de rocíos,
Y sonidos de silencios
Que se colaban por nuestra ventana.
Y esa era la única ventana por la cual,
Todos mirábamos a la tierra y a la luz,
Para que nos abracen
En su inmenso paraíso,
para vivir mas que todos los días
Cada minuto de muerte a la luz del frío.
A pesar de las pesadas piernas
Que tenia que llevar consigo.
Pasé de repente sin decir nada.
Un alfil me quedo mirando,
Y una torre tropezó sin querer
Con un gran escalón,
Que hablaba en irlandés.
Y como siempre estaba ahí,
Pero bien oportunamente callado,
Todos lo ignoraban.
Fui mirando a todos las albas,
Y a esos pájaros tan grandes
Que les llaman libertad.
Me di cuenta que el cielo
Mas que azul es de violetas,
Helechos y jazmines,
Y que además de las ciudades,
El aroma de la lluvia,
El sonido del llanto,
Y las luces de la noche
También salieron de ahí.
Si ahora andan desparramados por acá,
Es culpa de algún soñador, que andando,
Quiso soñar que soñaba, y en sueños,
Soñó que soñaba lo que siempre había soñado.
Me quede perplejo mirándolas.
Tan pacientes y quietas, inamovibles.
Un jardín entero lleno de rocíos,
Y sonidos de silencios
Que se colaban por nuestra ventana.
Y esa era la única ventana por la cual,
Todos mirábamos a la tierra y a la luz,
Para que nos abracen
En su inmenso paraíso,
para vivir mas que todos los días
Cada minuto de muerte a la luz del frío.