Sus pies giraban
porque perder no podía.
Nosotros los humanos
no estamos hechos para perder.
Ella sabía que siempre debemos
avanzar, pero ella prefería
amarrar el ayer,
antes quedarse ciega y sin asidero
que ir al encuentro de lo desconocido.
Porque el ayer da seguridad,
mientras que el futuro en la incertidumbre está.
Rendirse, no, ella no conoce eso.
Menos aceptar perder.
Quién puede eso ?
Y por eso giraba ella
y finalmente se transformaba.
Derrochando así su futuro.
Porque sólo quien aprende a desprenderse,
sobrevive el dolor de lo perdido,
ese tiene futuro.
Porque el corazón que está vacío,
puede recibir y ver,
de otra manera está ciego.
porque perder no podía.
Nosotros los humanos
no estamos hechos para perder.
Ella sabía que siempre debemos
avanzar, pero ella prefería
amarrar el ayer,
antes quedarse ciega y sin asidero
que ir al encuentro de lo desconocido.
Porque el ayer da seguridad,
mientras que el futuro en la incertidumbre está.
Rendirse, no, ella no conoce eso.
Menos aceptar perder.
Quién puede eso ?
Y por eso giraba ella
y finalmente se transformaba.
Derrochando así su futuro.
Porque sólo quien aprende a desprenderse,
sobrevive el dolor de lo perdido,
ese tiene futuro.
Porque el corazón que está vacío,
puede recibir y ver,
de otra manera está ciego.