Maximiliano Gz. Rs.
Poeta recién llegado
Aquellos álamos que estan en la banqueta,
te nombran con sus hojas, al aire te llaman.
Aullando de dolor, al mirar el tren partir,
y no ver a ninguno de los dos estrujando la mano.
Triste, el viento corre como un niño,
juega a seguirnos, e nocente nos celebra un beso.
Las vias oxidadas ya no llevan al mismo destino.
Desde que dejamos la estación, ya no van a tu casa.
La gente camina ante las nubes teñidas de gris,
el cielo no se alegra. El sol llora tras los montes.
Vamos a desgarrarnos con la furia temida,
a gastarnos las púpila en miradas.
A callar en el aire seco de campanadas.
Vamos a amarnos en tu casa, que es nuestra.
Ignorar las manecillas quebradas,
ir al espacio en el que el tiempo no existe.
Necesito de tenerte, una vez más.
Tengo que mirarte, tengo que decirte -Je t´aime-.
Te necesito. No soporto más. Amor.
Te amo más, y más. Y crece cuanto espero.
Maximiliano Gz. Rs.
te nombran con sus hojas, al aire te llaman.
Aullando de dolor, al mirar el tren partir,
y no ver a ninguno de los dos estrujando la mano.
Triste, el viento corre como un niño,
juega a seguirnos, e nocente nos celebra un beso.
Las vias oxidadas ya no llevan al mismo destino.
Desde que dejamos la estación, ya no van a tu casa.
La gente camina ante las nubes teñidas de gris,
el cielo no se alegra. El sol llora tras los montes.
Vamos a desgarrarnos con la furia temida,
a gastarnos las púpila en miradas.
A callar en el aire seco de campanadas.
Vamos a amarnos en tu casa, que es nuestra.
Ignorar las manecillas quebradas,
ir al espacio en el que el tiempo no existe.
Necesito de tenerte, una vez más.
Tengo que mirarte, tengo que decirte -Je t´aime-.
Te necesito. No soporto más. Amor.
Te amo más, y más. Y crece cuanto espero.
Maximiliano Gz. Rs.