el_poema_eres_tu
Poeta adicto al portal
Aquí estamos...
Ha pasado tiempo,
aquí estamos,
tu alma
mi alma,
que puedo explicar,
o acaso recomendar.
Te sigo amando,
tus ojos extraño,
vivo soñando.
Duermo y no despierto,
supongo en las noches
estar a tu lado
supongo amarte
y seguir cautelosamente tus pasos,
pero quédate tranquila,
no son más que ilusiones
de un fiel enamorado.
Que de tus labios no se alejó,
que tus ojos no olvidó,
aquella mirada cautivante,
esas manos atrapantes,
que mi corazón compró
que de mi alma se adueñó,
y no pretendo más que alejarte,
de aquí,
de mi mentirosa realidad,
y no pretendo más
que comprarte el cielo,
para que te vayas de mi lado,
que te alejes de este cruel cuerpo.
Es verdad,
es mentira,
aun sigues en mí,
pero no sigues aquí,
aunque si podría
definir presencia,
cuantas veces estuve
junto a ti
y en otro mundo viví,
y ahora que estas aquí
tan irreal soy
que no te logro sentir.
Escribo solo por placer,
o para vivir
en un mundo
en el cual poder respirar
de ilusiones, muchas,
y esperanzas, varias,
ya lo sé,
apenas te acuerdas de mí,
ya lo sé,
te conquiste sin querer,
te ame sin saber,
y hoy te extraño
sin creer,
que no estas aquí,
a mi lado,
pero tal vez,
soy ingenuo,
y puede
que nunca te hallas alejado.
Regálame una caricia entonces,
que este hombre
hoy
la necesita,
para definir esta poesía,
para terminar letras aun no escritas,
para madurar en mi vida,
para encontrar una vez más,
la salida,
de este callejón,
de este laberinto,
de este romance,
que me dejo,
infinito,
puro,
y un dudoso sabor,
una fe titubeante,
y estas ganas de amarte,
préstame tus alas,
para llegar allí,
princesa encantada,
de sueños,
de esperanzas,
de hijos,
de vida,
de amor,
de ti,
de ti...
Princesa mía.
(18-10-20008)
Ha pasado tiempo,
aquí estamos,
tu alma
mi alma,
que puedo explicar,
o acaso recomendar.
Te sigo amando,
tus ojos extraño,
vivo soñando.
Duermo y no despierto,
supongo en las noches
estar a tu lado
supongo amarte
y seguir cautelosamente tus pasos,
pero quédate tranquila,
no son más que ilusiones
de un fiel enamorado.
Que de tus labios no se alejó,
que tus ojos no olvidó,
aquella mirada cautivante,
esas manos atrapantes,
que mi corazón compró
que de mi alma se adueñó,
y no pretendo más que alejarte,
de aquí,
de mi mentirosa realidad,
y no pretendo más
que comprarte el cielo,
para que te vayas de mi lado,
que te alejes de este cruel cuerpo.
Es verdad,
es mentira,
aun sigues en mí,
pero no sigues aquí,
aunque si podría
definir presencia,
cuantas veces estuve
junto a ti
y en otro mundo viví,
y ahora que estas aquí
tan irreal soy
que no te logro sentir.
Escribo solo por placer,
o para vivir
en un mundo
en el cual poder respirar
de ilusiones, muchas,
y esperanzas, varias,
ya lo sé,
apenas te acuerdas de mí,
ya lo sé,
te conquiste sin querer,
te ame sin saber,
y hoy te extraño
sin creer,
que no estas aquí,
a mi lado,
pero tal vez,
soy ingenuo,
y puede
que nunca te hallas alejado.
Regálame una caricia entonces,
que este hombre
hoy
la necesita,
para definir esta poesía,
para terminar letras aun no escritas,
para madurar en mi vida,
para encontrar una vez más,
la salida,
de este callejón,
de este laberinto,
de este romance,
que me dejo,
infinito,
puro,
y un dudoso sabor,
una fe titubeante,
y estas ganas de amarte,
préstame tus alas,
para llegar allí,
princesa encantada,
de sueños,
de esperanzas,
de hijos,
de vida,
de amor,
de ti,
de ti...
Princesa mía.
(18-10-20008)