Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Maldita como sangre derramada,
silente como un dios que no aparece…
La Muerte cuando quiere mata y crece
y el polvo de tus huesos se hace Nada.
Oscura como risa enajenada,
sangrante como herida que florece…
La Muerte siempre llega un martes trece
dejándote la carne amortajada.
Acude sigilosa y repentina
sajándote la frente con su dedo,
metiéndose en tu cuerpo clandestina.
La Muerte se entrelaza con el miedo
y el miedo contundente es quien fulmina
volviéndote difunto frío y quedo.
silente como un dios que no aparece…
La Muerte cuando quiere mata y crece
y el polvo de tus huesos se hace Nada.
Oscura como risa enajenada,
sangrante como herida que florece…
La Muerte siempre llega un martes trece
dejándote la carne amortajada.
Acude sigilosa y repentina
sajándote la frente con su dedo,
metiéndose en tu cuerpo clandestina.
La Muerte se entrelaza con el miedo
y el miedo contundente es quien fulmina
volviéndote difunto frío y quedo.