Aquí Llueve

saacs

Poeta recién llegado
Aquí Llueve
Aquí llueven espinas, en la luz de la noche,​
En la soledad de la eternidad, en las copas de los arboles,​
Aquí llueven espinas, espinas de rosas, que traen en sus puntas dolor.​
Será mañana, será el tiempo, o la eternidad,​
La que pueda sacar las espinas de los montes de mi mente,​
Aquí llueven corolas, unidas con las gotas,​
Atravesando el eco de mi canto, o de mí lamento,​
Pero aquí llueven espinas, esas que después de hacer sufrir traen alegrías,​
Espinas que hay que sentir para poder apreciar la rosa,​
Aquí caen tardes alejadas de la realidad, de la realidad que se convierte cada vez en una fantasía,​
Encima de mi cabeza vuelan altas aves girando, como si esperaran que muriera,​
Aquí llueve la tristeza, que me embarga, que me hace cantar sin un motivo,​
Pensando en olvidarme de algunas cosas, o tal vez de todas,​
Aquí se sienten las nubes, como la fragancia que nace de tu pecho,​
Y siento que la habitación se hace más pequeña,​
Con ansias de devorarme, o de arroparme y hacerme compañía,​
Aquí llueven tus labios, los que nunca probé, los que me hicieron soñar,​
Y sigo tratando de entender sin entender,​
Tratando de comprender, sin poder comprender nada,​
Siguen los días y caen tormentas, que se crean en mis latidos,​
En ese corazón que una vez latió por una causa,​
Hoy se acaba la noche y siento que seguirá lloviendo,​
Quizás mañana vuelva a salir el sol,​
Tal vez mañana deje de llover, dejaran de caer espinas,​
No lo sé, quizás siga lloviendo y cayendo espinas, encima de mis manos.​
 
Aquí Llueve
Aquí llueven espinas, en la luz de la noche,​
En la soledad de la eternidad, en las copas de los arboles,​
Aquí llueven espinas, espinas de rosas, que traen en sus puntas dolor.​
Será mañana, será el tiempo, o la eternidad,​
La que pueda sacar las espinas de los montes de mi mente,​
Aquí llueven corolas, unidas con las gotas,​
Atravesando el eco de mi canto, o de mí lamento,​
Pero aquí llueven espinas, esas que después de hacer sufrir traen alegrías,​
Espinas que hay que sentir para poder apreciar la rosa,​
Aquí caen tardes alejadas de la realidad, de la realidad que se convierte cada vez en una fantasía,​
Encima de mi cabeza vuelan altas aves girando, como si esperaran que muriera,​
Aquí llueve la tristeza, que me embarga, que me hace cantar sin un motivo,​
Pensando en olvidarme de algunas cosas, o tal vez de todas,​
Aquí se sienten las nubes, como la fragancia que nace de tu pecho,​
Y siento que la habitación se hace más pequeña,​
Con ansias de devorarme, o de arroparme y hacerme compañía,​
Aquí llueven tus labios, los que nunca probé, los que me hicieron soñar,​
Y sigo tratando de entender sin entender,​
Tratando de comprender, sin poder comprender nada,​
Siguen los días y caen tormentas, que se crean en mis latidos,​
En ese corazón que una vez latió por una causa,​
Hoy se acaba la noche y siento que seguirá lloviendo,​
Quizás mañana vuelva a salir el sol,​
Tal vez mañana deje de llover, dejaran de caer espinas,​
No lo sé, quizás siga lloviendo y cayendo espinas, encima de mis manos.​




Hay tanta similitud en estos sentimientos que has plasmado con lo que siento hoy, que ha llovido torrencialmente en mi alma al leerte. Gracias por compartir tus letras.
Estrellas y besos
 
si hay ocasiones en las cuales nos sentimos asi inundados, pero hay dias que cambian eso, existe alegria y tristeza, dia y noche, y si no conocieramos la tristeza no sabriamos apreciar la felicidad que en ocasiones son pequeñas pinceladas, pero a pesar de todo hay que ser sonreirle a la vida pues solo es una. Saludos desde El Salvador hasta Expaña.
 
Aquí Llueve
Aquí llueven espinas, en la luz de la noche,​
En la soledad de la eternidad, en las copas de los arboles,​
Aquí llueven espinas, espinas de rosas, que traen en sus puntas dolor.​
Será mañana, será el tiempo, o la eternidad,​
La que pueda sacar las espinas de los montes de mi mente,​
Aquí llueven corolas, unidas con las gotas,​
Atravesando el eco de mi canto, o de mí lamento,​
Pero aquí llueven espinas, esas que después de hacer sufrir traen alegrías,​
Espinas que hay que sentir para poder apreciar la rosa,​
Aquí caen tardes alejadas de la realidad, de la realidad que se convierte cada vez en una fantasía,​
Encima de mi cabeza vuelan altas aves girando, como si esperaran que muriera,​
Aquí llueve la tristeza, que me embarga, que me hace cantar sin un motivo,​
Pensando en olvidarme de algunas cosas, o tal vez de todas,​
Aquí se sienten las nubes, como la fragancia que nace de tu pecho,​
Y siento que la habitación se hace más pequeña,​
Con ansias de devorarme, o de arroparme y hacerme compañía,​
Aquí llueven tus labios, los que nunca probé, los que me hicieron soñar,​
Y sigo tratando de entender sin entender,​
Tratando de comprender, sin poder comprender nada,​
Siguen los días y caen tormentas, que se crean en mis latidos,​
En ese corazón que una vez latió por una causa,​
Hoy se acaba la noche y siento que seguirá lloviendo,​
Quizás mañana vuelva a salir el sol,​
Tal vez mañana deje de llover, dejaran de caer espinas,​
No lo sé, quizás siga lloviendo y cayendo espinas, encima de mis manos.​
Hola, parace que hay lluvia en todas partes, aqui lleve fuertemente, despeja los sentimentos en cada una de las gotas. Saludos
¡SONRIE!
 
Aquí Llueve
Aquí llueven espinas, en la luz de la noche,​
En la soledad de la eternidad, en las copas de los arboles,​
Aquí llueven espinas, espinas de rosas, que traen en sus puntas dolor.
Será mañana, será el tiempo, o la eternidad,​
La que pueda sacar las espinas de los montes de mi mente,
Aquí llueven corolas, unidas con las gotas,​
Atravesando el eco de mi canto, o de mí lamento,​
Pero aquí llueven espinas, esas que después de hacer sufrir traen alegrías,​
Espinas que hay que sentir para poder apreciar la rosa,
Aquí caen tardes alejadas de la realidad, de la realidad que se convierte cada vez en una fantasía,​
Encima de mi cabeza vuelan altas aves girando, como si esperaran que muriera,
Aquí llueve la tristeza, que me embarga, que me hace cantar sin un motivo,
Pensando en olvidarme de algunas cosas, o tal vez de todas,​
Aquí se sienten las nubes, como la fragancia que nace de tu pecho,​
Y siento que la habitación se hace más pequeña,​
Con ansias de devorarme, o de arroparme y hacerme compañía,​
Aquí llueven tus labios, los que nunca probé, los que me hicieron soñar,
Y sigo tratando de entender sin entender,​
Tratando de comprender, sin poder comprender nada,​
Siguen los días y caen tormentas, que se crean en mis latidos,​
En ese corazón que una vez latió por una causa,​
Hoy se acaba la noche y siento que seguirá lloviendo,​
Quizás mañana vuelva a salir el sol,
Tal vez mañana deje de llover, dejaran de caer espinas,
No lo sé, quizás siga lloviendo y cayendo espinas, encima de mis manos.

Las rosas con sus espinas necesarias,
nos hacen sangrar para apreciarlas,
sangre o lluvia del alma?
qué más da.
Es la tristeza profunda que te habita,
que te sumerge en el dolor,
que parece una agonía...
Es la misma lluvia que por alguna razón
arribó hasta mi alma esta tarde
y al leer tu poesía,
no puedo más que decir que me toca
en el centro del alma.
Estrellas.
Abrazos.
ana
 

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