arístides
Poeta recién llegado
I
Apareció incrustada de verdosas armas,
vestidos de inocencia
con espadas que mareaban lo bello del paisaje
en que íbamos forzados,
y volver
y volver al espacio trashumado
de hojas quebradizas
de espejos cenicientos.
II
Acaricio las lomas
que pronunciaban tu nombre,
sesgados gritos
que brotaban sin altura
por los recovecos de las puertas
III
Estoy en la garganta del cigarro.
Desangrar esta pena
tan quieta,
en las lomas
en los gritos
en las puertas
IV
Aquí nace la muerte.
Con su presencia
encandila los cimientos:
los signos del muro vetado
el incesante desierto de palabras torticeras.
.
V
Regresar
antes de que la soledad se aparezca por tú cuerpo
y decidas
volar a los encuentros estelares:
memorias futuristas
que saltas con infranqueable celo.
Apareció incrustada de verdosas armas,
vestidos de inocencia
con espadas que mareaban lo bello del paisaje
en que íbamos forzados,
y volver
y volver al espacio trashumado
de hojas quebradizas
de espejos cenicientos.
II
Acaricio las lomas
que pronunciaban tu nombre,
sesgados gritos
que brotaban sin altura
por los recovecos de las puertas
III
Estoy en la garganta del cigarro.
Desangrar esta pena
tan quieta,
en las lomas
en los gritos
en las puertas
IV
Aquí nace la muerte.
Con su presencia
encandila los cimientos:
los signos del muro vetado
el incesante desierto de palabras torticeras.
.
V
Regresar
antes de que la soledad se aparezca por tú cuerpo
y decidas
volar a los encuentros estelares:
memorias futuristas
que saltas con infranqueable celo.