Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Si en el horizonte de cualquier mañana naciera el deseo,
si las estrellas olvidaran cada noche que cada noche fuiste universo,
si el viento alumbrara el aire del día y el día acariciara tu viento,
el sol, con desprecio, negaría su luz para que nadie viera que te quiero.
Y tú, sin querer saber porqué, le enseñarías al mundo que sigue vivo por tu aliento,
en un lugar donde sueñan los ríos y las tierras entierran malos recuerdos,
aquí, donde no hay más muerte que la de cada tarde, cuando enrojece el cielo
para renacer de madrugada cuando mi piel es tuya y despierta en tu cuerpo.
si las estrellas olvidaran cada noche que cada noche fuiste universo,
si el viento alumbrara el aire del día y el día acariciara tu viento,
el sol, con desprecio, negaría su luz para que nadie viera que te quiero.
Y tú, sin querer saber porqué, le enseñarías al mundo que sigue vivo por tu aliento,
en un lugar donde sueñan los ríos y las tierras entierran malos recuerdos,
aquí, donde no hay más muerte que la de cada tarde, cuando enrojece el cielo
para renacer de madrugada cuando mi piel es tuya y despierta en tu cuerpo.
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