el buen ladron
Poeta recién llegado
Aquí donde se que no escuchas, gritare tu nombre
Aquí donde se carma el dolor de no poderlo gritar.
Donde no te avergüences de haberme dado la parte más íntima de ti. Y recibe la mayor parte de mí.
Aquí gritaré tu nombre. Y una duda me invade.
¿Puedo gritarlo?
Me he acostumbrado a quedármelo y tengo miedo de perderlo si lo gritó.
Todavía lo gritaré o moriré por la presión que pusiste en mi pecho.
Debo hacerlo, ya me siento colgando de la angustia, la emoción y el inmenso dolor que me aturde.
Y respiro de nuevo y en cada letra siento como sube por mi garganta, exprimiendo cada gota de aire de mi interior.
Incluso aquí, donde nunca lo oirás, siento angustia por lo que podría pasar.
Aunque te he tenido en mi regazo y he sentido el aroma de tu placer, no me siento con derecho a ni siquiera poder decir tu nombre.
Solo aquí seré libre de amarte y no ser juzgada.
Maldito niño como haz penetrado, cada átomo de mi interior , haz jugado con cada neurona de mi cerebro, te subestime y hoy debo reconocer mi error aún así sólo por esta vez seré desafiante y lo diré.
Mi amado.
Maquiel.
Aquí donde se carma el dolor de no poderlo gritar.
Donde no te avergüences de haberme dado la parte más íntima de ti. Y recibe la mayor parte de mí.
Aquí gritaré tu nombre. Y una duda me invade.
¿Puedo gritarlo?
Me he acostumbrado a quedármelo y tengo miedo de perderlo si lo gritó.
Todavía lo gritaré o moriré por la presión que pusiste en mi pecho.
Debo hacerlo, ya me siento colgando de la angustia, la emoción y el inmenso dolor que me aturde.
Y respiro de nuevo y en cada letra siento como sube por mi garganta, exprimiendo cada gota de aire de mi interior.
Incluso aquí, donde nunca lo oirás, siento angustia por lo que podría pasar.
Aunque te he tenido en mi regazo y he sentido el aroma de tu placer, no me siento con derecho a ni siquiera poder decir tu nombre.
Solo aquí seré libre de amarte y no ser juzgada.
Maldito niño como haz penetrado, cada átomo de mi interior , haz jugado con cada neurona de mi cerebro, te subestime y hoy debo reconocer mi error aún así sólo por esta vez seré desafiante y lo diré.
Mi amado.
Maquiel.
Última edición: