Cristobal M Armenta
Poeta recién llegado
¿Qué dulce artífice talló tu figura
moldeando tu talle, esculpiendo tus manos;
trabajando finalmente en tu cintura
y hasta el volumen de tus huesos pelvianos?
Supo dar la más precisa longitud:
y al largo y ancho de tus hermosas piernas
trazó una línea dulce, como de laúd:
¡Mandó encender por ti todas las linternas!
El trazó en tu piel con viejos caracteres
y grabó en tus manos, frente y cada codo,
tu hado; superior a las demás mujeres.
No se conformó al sacar a Adam del lodo.
Más aún, se lució y te hizo perfecta:
con defectos, recetas, miedos y todo.
moldeando tu talle, esculpiendo tus manos;
trabajando finalmente en tu cintura
y hasta el volumen de tus huesos pelvianos?
Supo dar la más precisa longitud:
y al largo y ancho de tus hermosas piernas
trazó una línea dulce, como de laúd:
¡Mandó encender por ti todas las linternas!
El trazó en tu piel con viejos caracteres
y grabó en tus manos, frente y cada codo,
tu hado; superior a las demás mujeres.
No se conformó al sacar a Adam del lodo.
Más aún, se lució y te hizo perfecta:
con defectos, recetas, miedos y todo.