Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
La araña.
para no decirnos nada,
el grito sordo debe contener todo lo demás
-no quiero razonar-
la piedad tiene patas de araña
y miles de hilos para cebar
para cuando vuelvas a mirar.
-Naciste presa y presa morirás-.
Pronto una latir de exterminio
Abre de tajo la cuenca de tus ojos.
Y ya eres el vicario de tu propia
Lengua.
A tu refugio de carne y huesos
Le suman la ironia de estrambóticos
Alambres sosteniendo tus costillas.
Te das cuenta que no has parado de gritar.
Y escuchas una voz,
-Hoy no, pero pronto será-
Y despiertas…
Sientes que la oscuridad
de pronto tuviera miles de ojos.
para no decirnos nada,
el grito sordo debe contener todo lo demás
-no quiero razonar-
la piedad tiene patas de araña
y miles de hilos para cebar
para cuando vuelvas a mirar.
-Naciste presa y presa morirás-.
Pronto una latir de exterminio
Abre de tajo la cuenca de tus ojos.
Y ya eres el vicario de tu propia
Lengua.
A tu refugio de carne y huesos
Le suman la ironia de estrambóticos
Alambres sosteniendo tus costillas.
Te das cuenta que no has parado de gritar.
Y escuchas una voz,
-Hoy no, pero pronto será-
Y despiertas…
Sientes que la oscuridad
de pronto tuviera miles de ojos.