draco7
Draco Antares
Sembrado,
en el éden de mis ilusiones
se encuentra el oscuro
árbol de la Soledad
dando sus frutos
envenenados de agonía,
sirviendo de nido
a mi más honda desesperación,
rociado con lágrimas
que brotan cual manantial
del fondo de mi ser,
creciendo acompañado
de la hierba en forma
de tristeza,
arraigandose cada vez más
a mis sueños y a mis alegrias.
Árbol,
fortaleza de tu recuerdo
que quiere huir de mi,
poniendo una inmensa distancia
al sentimiento abandonado
que no alcanzo a dar fruto;
tu todapoderosa lejanía
comienza a derribar
mi corazón,
secando segundo a segundo
las raices que me unian
a tu bienaventurado corazón;
tu omnipresente abandono
esta matando mi vida,
marchitando las flores
que en el alma
habías plantado con la bella
luz de tus ojos,
y regado día a día
con la ternura de tu cariño.
Inmenso,
el árbol de la Soledad
se levanta majestuosamente
con toda su cruel angustia
en el edén de mis ilusiones,
destruyendo sin piedad
la bondad del amor
que aquí vive,
ahuyentando en parvadas
la felicidad que habitaba
en las copas de la sinceridad,
secando cruelmente
los rosales que nacieron
al toque celestial de
tus labios,
derribando unoa uno
los sueños y las esperanzas
que planté con la
alegría de tus sonrisas.
Me has abandonado...
y algo muy grande,
monstruoso mehas dejado
con tu partida final...
La Soledad.
en el éden de mis ilusiones
se encuentra el oscuro
árbol de la Soledad
dando sus frutos
envenenados de agonía,
sirviendo de nido
a mi más honda desesperación,
rociado con lágrimas
que brotan cual manantial
del fondo de mi ser,
creciendo acompañado
de la hierba en forma
de tristeza,
arraigandose cada vez más
a mis sueños y a mis alegrias.
Árbol,
fortaleza de tu recuerdo
que quiere huir de mi,
poniendo una inmensa distancia
al sentimiento abandonado
que no alcanzo a dar fruto;
tu todapoderosa lejanía
comienza a derribar
mi corazón,
secando segundo a segundo
las raices que me unian
a tu bienaventurado corazón;
tu omnipresente abandono
esta matando mi vida,
marchitando las flores
que en el alma
habías plantado con la bella
luz de tus ojos,
y regado día a día
con la ternura de tu cariño.
Inmenso,
el árbol de la Soledad
se levanta majestuosamente
con toda su cruel angustia
en el edén de mis ilusiones,
destruyendo sin piedad
la bondad del amor
que aquí vive,
ahuyentando en parvadas
la felicidad que habitaba
en las copas de la sinceridad,
secando cruelmente
los rosales que nacieron
al toque celestial de
tus labios,
derribando unoa uno
los sueños y las esperanzas
que planté con la
alegría de tus sonrisas.
Me has abandonado...
y algo muy grande,
monstruoso mehas dejado
con tu partida final...
La Soledad.