ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Busca una rama donde posarse
una paloma en desolación.
Vuela cansada, no tiene fuerzas,
la agobian penas secado el llanto,
solo le resta dejarse caer.
¡Ay si la vista nublada ahora
por la tristeza pudiera ver!
Hay un descanso en una rama
que clama en silencio Soy un refugio,
baja tranquila, reposa en mí
¡Ay si la vista nublada ahora
por la tristeza pudiera ver!
¡Yo soy la rama!
Estoy abierto a aquel que venga
Solo rechazo lo ruin y cruel.
No visto hojas ni tengo flores,
magro cobijo entre tanta pena
es lo que acaso pueda ofrecer.
Pero entre mi brazo y tu cercanía
mutuo consuelo nos podríamos dar.
Hay tantas ramas, hay tanto árbol,
hay tantas aves buscando paz
y la compañía de alguien amigo
mano tendida presto a escuchar,
sanando heridas propias al dar...
¡Ay si la vista nublada ahora
por la tristeza pudiera ver!
Ramas en árbol, árbol en bosque
mientras bandadas volando están
cada uno herido en su soledad.
¡Ay si la vista nublada ahora
por la tristeza pudiera ver!
¡Hay si mi voz ahora apagada
llamando en vano pudiera salir!
Sería un comienzo de unir sentidos...
Entonces verías, dulce paloma
dentro de mi alma la necesidad
de tu cariño, de tu confianza
y yo humildemente poder brindar
la fuerza que surge en mi corazón.
Milagro simple y maravilloso
el resultado de compartir
algo con alguien no tiene par:
llorar contigo, reír contigo,
¡es llorar menos, es reír más!
Pero no puede, no puede ver,
ya cae exhausta lejos del árbol,
y la rama muda, aquella que pudo sólo callar,
ocultó su pena, guardó su queja
y en primavera marchitándose está...
una paloma en desolación.
Vuela cansada, no tiene fuerzas,
la agobian penas secado el llanto,
solo le resta dejarse caer.
¡Ay si la vista nublada ahora
por la tristeza pudiera ver!
Hay un descanso en una rama
que clama en silencio Soy un refugio,
baja tranquila, reposa en mí
¡Ay si la vista nublada ahora
por la tristeza pudiera ver!
¡Yo soy la rama!
Estoy abierto a aquel que venga
Solo rechazo lo ruin y cruel.
No visto hojas ni tengo flores,
magro cobijo entre tanta pena
es lo que acaso pueda ofrecer.
Pero entre mi brazo y tu cercanía
mutuo consuelo nos podríamos dar.
Hay tantas ramas, hay tanto árbol,
hay tantas aves buscando paz
y la compañía de alguien amigo
mano tendida presto a escuchar,
sanando heridas propias al dar...
¡Ay si la vista nublada ahora
por la tristeza pudiera ver!
Ramas en árbol, árbol en bosque
mientras bandadas volando están
cada uno herido en su soledad.
¡Ay si la vista nublada ahora
por la tristeza pudiera ver!
¡Hay si mi voz ahora apagada
llamando en vano pudiera salir!
Sería un comienzo de unir sentidos...
Entonces verías, dulce paloma
dentro de mi alma la necesidad
de tu cariño, de tu confianza
y yo humildemente poder brindar
la fuerza que surge en mi corazón.
Milagro simple y maravilloso
el resultado de compartir
algo con alguien no tiene par:
llorar contigo, reír contigo,
¡es llorar menos, es reír más!
Pero no puede, no puede ver,
ya cae exhausta lejos del árbol,
y la rama muda, aquella que pudo sólo callar,
ocultó su pena, guardó su queja
y en primavera marchitándose está...
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