Por un camino de arcanos horizontes,
cuando a la llamarada del poniente
como una dulce luna sin tiempo
llegaste sísmica, tan cerca del corazón,
todo se llenó de risas rosas y amaneceres
de ámbar, entre valles de azur estrellados.
Un nodo onírico de belleza,
una extensión sónica del canto ruiseñor,
un ángel de agua donde la lluvia baila,
una eternidad enraizada en el sol;
eso somos, como dos elegidos, tu y yo.
Pasa el tiempo en cuanto permanece,
continúa siendo, deja de ser...
y, como el día y la noche, nuestro amor
constantemente se renueva atemporal,
y sonríe como si estuviera soñando...
cuando a la llamarada del poniente
como una dulce luna sin tiempo
llegaste sísmica, tan cerca del corazón,
todo se llenó de risas rosas y amaneceres
de ámbar, entre valles de azur estrellados.
Un nodo onírico de belleza,
una extensión sónica del canto ruiseñor,
un ángel de agua donde la lluvia baila,
una eternidad enraizada en el sol;
eso somos, como dos elegidos, tu y yo.
Pasa el tiempo en cuanto permanece,
continúa siendo, deja de ser...
y, como el día y la noche, nuestro amor
constantemente se renueva atemporal,
y sonríe como si estuviera soñando...